El ex presidente yugoslavo anunció la víspera de su fallecimiento que le querían envenenar
La autopsia revela que Slobodan Milosevic murió de un infarto
Hace poco se halló en su sangre una droga que neutraliza sus fármacos para la hipertensión
Seguidores de Milosevic lloran su muerte y desfilaron ante su altar en la sede del PSD
El ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic murió de un infarto, según resultados preliminares de la autopsia que le fue practicada ayer, informó el portavoz del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) Christian Chartier. «Esta es la conclusión preliminar de la autopsia», aseguró Chartier y añadió que aún hay que esperar los resultados del exhaustivo examen toxicológico encargado por el TPIY, en los próximos días. Un equipo de médicos forenses holandeses llevó a cabo en la tarde de ayer la autopsia para determinar las causas de la muerte de Milosevic, en presencia de patólogos serbios. Milosevic, que estaba siendo juzgado desde febrero de 2002 por el TPIY por genocidio, crímenes de guerra y contra la humanidad en Bosnia, Croacia y Kosovo, fue hallado muerto el sábado en su celda en las dependencias del TPIY en Scheveningen (La Haya). El ex dirigente yugoslavo, de 64 años, sufría de hipertensión crónica y de problemas cardíacos que obligaron a suspender su juicio en más de una veintena de ocasiones en los últimos cuatro años. La familia de Milosevic responsabiliza al tribunal creado por la ONU de su muerte por no permitirle viajar en febrero a Moscú para recibir tratamiento, y afirma que alguien en la cárcel había intentado envenenarle. En rueda de prensa, Tomanovic anunció que Milosevic había enviado una carta fechada el pasado viernes a la Embajada de Rusia en Holanda para pedir la ayuda de Moscú, en la que alegaba que le estaban intentando envenenarle en la cárcel tras dar cuenta de que en un análisis se detectó la presencia en su sangre de una potente droga indicada para casos de lepra y tuberculosis. Otros análisis La televisión holandesa NOS confirmó ayer que los análisis realizados por médicos holandeses en meses pasados de-terminaban que la sangre de Slobodan Milosevic contenía sustancias suministradas para la lepra y la tuberculosis, que neutralizan la medicación contra la hipertensión. El equipo médico holandés llevó a cabo este análisis a petición del TPIY para saber por qué los medicamentos que tomaba el fallecido ex presidente no tenían el efecto deseado. La fiscal jefe del TPIY, Carla del Ponte, lamentó en una rueda de prensa que la muerte de Milosevic prive a sus víctimas de «la justicia que necesitan y merecen» y aseguró que éste había recibido «todo el cuidado médico que precisaba». Del Ponte se declaró «frustrada» por la desaparición de Milosevic cuando sólo faltaban unos meses para el final de su proceso, previsto para finales de la primavera. «Es una gran pena para la justicia que el juicio (contra Milosevic) no pueda completarse y que no haya un veredicto», dijo. La fiscal afirmó que la muerte de Milosevic hace «más urgente» la entrega al TPIY de los dos principales fugitivos del tribunal, los ex líderes civil y militar serbobosnios Radovan Karadzic y Ratko Mladic, acusados de la masacre de 8.000 musulmanes en Srebrenica (Bosnia) en julio de 1995, un crimen del que también estaba inculpado el ex dirigente yugoslavo. El juicio será una «oportunidad» para esclarecer totalmente lo que ocurrió.