Bush cambia a su principal asesor para ver si remonta popularidad
Todo parece indicar que George W. Bush ha decidido poner en marcha una estrategia para remontar sus raquíticos niveles de popularidad (en el 36%) y recuperar la autoridad y liderazgo perdidos en los últimos meses. El primer paso: la renuncia ayer de Andrew Card como su jefe de gabinete, su mano derecha. La despedida oficial entre ambos amigos fue emotiva. Bush dio cinco palmaditas en la espalda a un visiblemente emocionado Card, que ha sido su hombre de confianza desde que llegó a la Casa Blanca hace más de cinco años. «He confiado siempre en los sabios consejos de Andy, en su calma en las crisis, en su absoluta integridad y su incansable compromiso con el servicio público», señaló Bush en una breve ceremonia en el Despacho Oval. «Usted es un buen hombre, señor presidente», le respondió Card, de 58 años, quien afirmó que a partir de ahora solo espera seguir siendo su amigo. Su sucesor será Joshua Bolten, de 51, desde hace tres años encargado de la oficina presupuestaria. Ambos trabajaron en la administración de Bush padre. La salida de Card se produce semanas después de que influyentes republicanos sugirieran al presidente que «sacudiera» su círculo más cercano de colaboradores, que mantenía intactos desde que ganó las elecciones en el 2000, para dar energías renovadas a la Casa Blanca.