Hallan muertos a tres hermanos secuestrados en Venezuela
Los cadáveres de tres adolescentes canadienses, hijos de un empresario libanés, y de su chófer, secuestrados hace más de un mes, fueron encontrados el martes a 35 kilómetros al sureste de Caracas, lo que generó el repudio general de la sociedad venezolana. Los cuerpos de los muchachos canadienses Bryan (17 años), Kevin (13) y Jason (12) Faddoul, fueron encontrados cerca de una torre eléctrica en el sector del Lechosal en la localidad de Yare, después de haber sido secuestrados el 23 de febrero en la urbanización de Vista Algre al suroeste de Caracas. En el lugar también se encontró el cadáver del chófer de la familia, Miguel Ribas, quien conducía a los niños al colegio cuando fueron secuestrados por tres hombres vestidos de policías, apostados en un puesto de guardia. Los cuatro cadáveres fueron encontrados por un agricultor, uno al lado del otro, y presentaban «impactos de bala en la región occipital y cervical y en forma lineal, por lo cual se presume que se trató de un ajusticiamiento», dijo el director de la Policía Científica, Marcos Chávez, quien añadió que llevaban muertos entre 48 y 72 horas. Dos de los niños vestían aún la camiseta del colegio. El padre de los chicos es un empresario libanés nacionalizado canadiense, del sector del calzado, que vive en Venezuela desde hace más de dos décadas, y a quien los secuestradores le habrían exigido 5 millones de dólares como rescate, según la prensa.