| Crónica | La discriminación de sexos en Irán |
Ahmadinejad es reprobado por su gesto hacia las mujeres
La decisión del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad de no obligar a las mujeres a llevar de manera más adecuada el velo, o autorizar su presencia en los estadios, fue recibida con reprobación por religiosos y diputados conservadores ante el escepticismo de los analistas. Ahmadinejad, elegido en junio de 2005 con un programa ultraconservador, sorprendió al considerar «innecesaria una acción autoritaria para propagar la cultura del velo», unos días después del anuncio de una campaña policial en tal sentido. Al día siguiente, Ahmadinejad dio orden de que «las mujeres tengan mejores localidades para asistir a las competiciones importantes y nacionales». Un gesto que acabaría con un tabú carente de base legal, impuesto por la Revolución islámica de 1979. «Ahmadinejad quiso relajar la atmósfera y crear una corriente de popularidad a su favor», señaló Issa Saharkhiz, un periodista reformista. La Organización de Educación Física, dirigida por un allegado de Ahmadinejad, precisó la semana pasada que «el plan para autorizar la presencia de las mujeres en los estadios sólo se refiere a las familias», y que siguen cerrados teóricamente a las mujeres solas. En el Parlamento, dominado por los conservadores seguidores del presidente, un diputado consideró que «la presencia de mujeres en los estadios es contraria a los valores morales, sociales e islámicos». El diario conservador Jomhuri Eslami denunció una «decisión precipitada» sobre el velo, porque además, según el editorial, «la intolerable situación existente somete a la gente pura a la decadencia». En referencia a los estadios, el pilar de la prensa conservadora, Kayhan , preguntó al presidente cómo pudo «estimar necesaria la presencia de mujeres en este entorno atrozmente corrompido y contrario a la moral». Los religiosos también terciaron en esta controversia. El ayatolá Mezbah Yazdi, considerado el padre espiritual de Ahmadinejad, le ordenó que rectifique su decisión, según su portavoz. El gran ayatola Mohammad Fazel Lankarani dictó un decreto, según el cual «la presencia de mujeres en los recintos deportivos que mezclan ambos sexos no está permitida». Porque «según la jurisprudencia, la mirada de la mujer sobre el cuerpo del hombre, aunque sea sin buscar el placer, no está autorizada». «Un gran calculador» El objetivo es ganar el máximo respaldo popular ahora que el régimen debe encarar una presión internacional creciente por su controvertido programa nuclear. «El Gobierno actúa como un gran calculador, con esta sorpresiva decisión del presidente en plena crisis nuclear», estimó la defensora de los derechos de la mujer, Mahbubeh Abbasgholizadeh. La decisión presidencial le parece un gesto de alguien que quiere «pasar por un buen policía», frente a los «partidarios de la fuerza» para lograr el respeto del orden moral.