La Unión Europea abre la perspectiva de una adhesión a través de los acuerdos de asociación
Serbia acepta los votos que llevan a Montenegro a independizarse
El presidente Tadic, que defendía un Estado único, llama a la reconciliación y a la amistad
Montenegrinos celebran la victoria de la independencia en Cetinje, antigua capital medieval
En una delicada y crucial decisión que aleja el peligro de un nuevo conflicto entre Serbia y Montenegro, el presidente serbio, Boris Tadic, reconoció ayer los resultados del referéndum realizado el domingo pasado y que concluyó con una frágil victoria de los partidarios de la separación, 55.5% frente al 44.5%, según la Comisión Electoral. Por su parte, la Unión Europea indicó que la «perspectiva» de una adhesión de Montenegro a la UE a través de los acuerdos de estabilización y asociación está «abierta», y pidió a todas las partes afectadas que acepten el resultado del plebiscito. La valiente postura del mandatario fue imitada también por el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, quien admitió que su gobierno está dispuesto a reconocer la independencia de Montenegro y prometió que la división no causará problemas entre los dos países. La declaraciones de Tadic y Kostunica, que habían guardado un prudente silencio el lunes pasado, una posición que hizo creer que Belgrado se preparaba para rechazar el triunfo del si, pone fin definitivamente a la unión de Serbia con Montenegro y abre un nuevo y esperanzador capítulo en la violenta y trágica historia de los Balcanes. «Yo apoyé la preservación de un estado único, pero como presidente democrático de un país democrático, reconozco la expresión de la libre voluntad de los ciudadanos montenegrinos», dijo el mandatario, el primer político serbio de alto rango en aceptar la voluntad popular de Montenegro. Amigo fiable En otro gesto que sólo augura un futuro mejor para los dos países, Tadic exhortó a los montenegrinos a ofrecerse mutuamente la mano de la reconciliación y dijo que haría todo lo posible para eliminar todas las barreras y muros entre las dos naciones. «Montenegro tendrá un amigo fiable en Serbia, tanto política como económicamente», prometió el presidente de Serbia. La declaración del presidente serbio tuvo lugar poco después de que la Comisión Electoral diera a conocer los resultados preliminares definitivos, que fueron anunciados el lunes por el presidente de la Comisión, Frantisek Lipska. En la tarde del lunes, el país había vivido momentos de incertidumbre cuando el bloque a favor de la unión con Serbia anunció que no aceptaba los resultados y que exigía un recuento de todos los votos emitidos el domingo y una revisión de la lista de ciudadanos con derecho a voto residentes en el exterior que participaron en el referéndum. El peligroso intento de impugnar el resultado de la consulta popular resultó ser sólo una declaración política que no fue acompañada por ninguna acción legal. Aun así, el plazo para presentar quejas ante la Comisión y los Tribunales vence el próximo sábado. La histórica separación tiene lugar en un momento particularmente delicado para Belgrado, que está inmerso actualmente en una difícil negociación con los albaneses de Kosovo para definir el estatuto final de la provincia serbia. Las autoridades serbias temen que la fiebre independentista de Montenegro pueda contagiar a sus enemigos de Kosovo, que podrían exigir a la comunidad internacional el derecho a convocar ellos mismos una consulta popular para buscar la independencia de la provincia. «Montenegro tendrá un amigo fiable en Serbia, tanto política como económicamente» BORIS TADIC Presidente de Serbia