Ambos tratan el futuro de la guerra con su popularidad por los suelos
Bush y Blair se niegan a fechar la salida de sus tropas de Irak

Antes de viajar a EE.UU., Blair dijo que el repliegue debe pedirlo Irak
Con sus niveles de popularidad por los suelos, George W. Bush y Tony Blair se reunieron ayer en la Casa Blanca para analizar la situación en Irak. El primer ministro británico, que visitó Bagdad esta semana, trajo bajo el brazo una propuesta para involucrar a la comunidad internacional, incluida las Naciones Unidas, en la nueva fase de transición política en el país árabe tras la reciente toma de poder del Gobierno iraquí. Al cierre de la edición de este periódico, y a la espera de una rueda de prensa prevista durante la madrugada española, los asesores de ambos mandatarios anticiparon que de la reunión no saldrá ningún acuerdo concreto sobre plazos o cifras de la retirada de tropas de Irak (140.000 soldados), a pesar de la creciente ansiedad para que se produzca ese paso tanto en Bagdad como en sus respectivos países. «No van a salir y decir ''nos vamos todos a casa''», dijo el portavoz de Bush, Tony Snow, horas antes del encuentro. «Es decir, mañana no habrá gente besándose en Times Square, pero sí creo que tendrán avances sobre los planes para pro-ceder en el futuro y como salir de allí con éxito», añadió. Blair transmitirá de primera mano a Bush la propuesta iraquí -que le planteó el propio primer ministro Nuri al Maliki- de convocar una conferencia internacional para respaldar al nuevo Gobierno, incluyendo a la ONU. «Explicará que los valores para promocionar la democracia y el desarrollo de un país son cuestiones vitales que necesitamos atender como comunidad internacional en conjunto», señaló un portavoz de Downing Street. Bush y Blair también hablarán acerca del proceso de paz en Oriente Medio -tras la visita del primer ministro israelí, Ehud Olmert, a Washington esta semana- y el contencioso nuclear que mantienen con Irán, una crisis en la que las potencias occidentales no logran ponerse de acuerdo, con París, Londres y Washington de un lado y Moscú y Pekín de otro. Hoy, en el segundo día de su visita, el mandatario británico dará una conferencia sobre geopolítica mundial en donde abordará la necesidad de reformar organizaciones internacionales como la ONU y su Consejo de Seguridad y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para adecuarlas a la nueva realidad del siglo XXI y hacerlas «más transparentes y más representativas».