El primer ministro Alkatiri comparece en rueda de prensa para denunciar un golpe de Estado
La ONU evacúa a parte de su personal ante?la ola de?violencia?en?TimorOriental
Grupos armados incendiaron casas y vehículos en la zona de Dili, no controlada por la ONU

Los soldados australianos amontonan las armas incautadas a los timonenses de Dili
Grupos armados incendiaron ayer casas y vehículos en una zona de Dili que todavía no está bajo la protección de la fuerza internacional, mientras que la ONU ha ordenado la evacuación de todo su personal no esencial este fin de semana. Las tropas extranjeras acudieron al lugar con tanques y helicópteros, orientadas por las columnas de humo negro que ascendía hacia el cielo y el éxodo de residentes aterrorizados que se dirigía hacia las iglesias y otros lugares que consideraban seguros, como las oficinas de la ONU. No se ha informado de víctimas mortales en los incidentes de hoy ni de un número concreto de heridos, aunque los hubo y ambulancias abandonaron la barriada con las sirenas y luces encendidas, según la agencia de noticias australiana. El sacerdote Lalo declaró a ABC que se trata de «Este contra Oeste, militares contra militares, policías contra soldados, todos contra todos. Es una locura». La portavoz de la Oficina de la ONU en Timor Oriental (Unotil), Donna Cusumano, indicó que se encuentran «en el nivel tres de alerta, lo que significa que el personal no esencial será evacuado a Darwin» (la capital de Territorio del Norte). La medida afecta a unas 390 personas de la UNOTIL y dejará a 50 funcionarios en el país. El despido por supuesta insubordinación en marzo pasado de 591 militares, que protagonizaron una protesta para reclamar mejoras laborales, se ha convertido en el detonante de la actual situación. El propio ministro timorense de Asuntos Exteriores, José Ramos Horta, premio Nobel de la Paz en 1996 por su lucha por la independencia de su país, reconocía «tensiones, rivalidades y celos» entre el Ejército y la Policía desde hacía algún tiempo. «Pero nunca esperamos que la situación pudiera deteriorarse hasta este extremo», añadió Ramos Horta, según ABC. Ramos Horta aludía en concreto a los doce policías que murieron el jueves en un incidente con el Ejército en Dili, en el que se encontraban presentes miembros de la Oficina de la ONU en Timor Oriental (Unotil). El primer ministro de Timor Oriental, Mari Alkatiri, dijo ayer que lo que está ocurriendo en la capital, Dili, es un intento de golpe de Estado, mientras la ciudad sigue sumida en la violencia y el caos. «Está en marcha un intento de dar un golpe de Estado», dijo Alkatiri en una conferencia de prensa.