Duelo entresocialdemócratasy conservadoresen las legislativas checas
Los votantes checos serán testigos, según los últimos sondeos, de un escrutinio de infarto en las elecciones legislativas que ayer dieron comienzo en el país centroeuropeo -y que continúan hoy-, y nadie descarta a priori ninguna combinación de colores en el próximo Ejecutivo praguense. El duelo por el poder lo libran el Partido Socialdemócrata (CSSD), en el Gobierno desde hace ocho años, y el conservador Partido Democrático Ciudadano (ODS), en la oposición. El primer ministro, Jiri Paroubek, líder del CSSD y cabeza de lista en la región septentrional de Usti nad Labem, prefirió no hablar de derrota, pero reconoció al depositar el voto que «estamos preparados para ese escenario», que podría provocar considerables cambios en el paisaje político del país. Paroubek apuesta por alcanzar la banda del 30-32 por ciento de los sufragios. Tras recordar la agitada campaña, declaró: «Ahora voy a hacerme la acupuntura, darme un masaje chino y nadar». Miroslav Topolanek, presidente de ODS, habló del «carácter excepcional» de estos comicios porque en su opinión, por primera vez desde 1989, pueden dar la llave del poder a los comunistas. Tanto Paroubek como el presidente Vaclav Klaus (ODS) lograron ser investidos en su respectivos cargos gracias al voto comunista, la tercera fuerza parlamentaria de la nación eslava.