Los servicios secretos intentan censurar las noticias de las tropas
Los medios de comunicación de Afganistán expresaron esta semana su rechazo a las directivas supuestamente emitidas por el Gobierno afgano, que implican una grave violación de la libertad de la prensa y de la Constitución del país. A los periodistas El pasado 12 de junio, uno grupo de periodistas afganos fue convocado por los servicios de inteligencia en Kabul a una reunión presidida por el agente de los servicios secretos Hasán Fakhri, quien les distribuyó una carta de dos páginas que prescribía unas instrucciones a los medios. Los periodistas rechazaron entonces el documento, al creer que las instrucciones suponen una grave violación de la Constitución afgana y de la libertad de la prensa y que se centra principalemte en el derecho a la libertad de expresión y de información. La misma carta fue enviada el martes a los periodistas locales en Kabul, con una pequeña enmienda, la ausencia de la firma que había llevado antes, la del jefe de la Inteligencia afgana, Amarulá Saleh. Carta con prohibiciones La carta, a la que tuvo acceso Efe, expresamente prohíbe la emisión de noticias contra las tropas de la OTAN, el Ejército afgano o la coalición. Señala que «los medios locales deben prohibir o restringir la emisión de aquellos materiales que deterioren la moral del público, causen problemas de seguridad y estén contra el interés nacional», y recoge ejemplos como «declaraciones provocativas de grupos terroristas», entre las informaciones que deberían ser censuradas. Además, prohíbe la publicación de entrevistas con importantes comandantes rebeldes y dice que «informes sobre el terrorismo no deben salir en las portadas de las noticias». Los medios afganos consideran que es la amenaza más grave a su independencia desde los tiempos del régimen talibán, además de vulneran no sólo los derechos de los periodistas como informadores, sino támbien los derechos de lso ciudadanos a recibir información. «El Gobierno no puede ocultar su debilidad a través de censurar la prensa», afirmó el periodista Lutfulá Ormurl. Tras el fuerte rechazo, la oficina del presidente Karzai negó que hubiera emitido esas instrucciones.