Hezbolá acepta que el gobierno de Beirut negocie con Tel Aviv un canje de prisioneros
Israel y EE.UU. quieren una fuerza de la Otan en la frontera libanesa
Siria amenaza con entrar en el conflicto si se produce una invasión terrestre del Líbano

Una mujer herida es evacuada por personal médico y soldados tras un ataque de Hezbolá en Haifa
Israel propuso ayer el despliegue en el sur de Líbano de una fuerza multinacional liderada por la OTAN que sustituya a los cascos azules y que permanezca en la zona hasta que el Ejército regular libanés sea lo suficientemente fuerte para garantizar la seguridad en la frontera entre los dos países. La propuesta la formuló el mi-nistro de Defensa, Amir Peretz, tras una reunión con el titular de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, quien ha iniciado una gira por la región con el objetivo de acabar con la guerra entre Israel y Hezbolá que comenzó el 12 de julio. Pretz sugirió que esa fuerza debería estar a las órdenes de la Otan -es la primera vez que Israel apunta esa posibilidad-, y que debería encargarse de impedir el transporte de armas desde Siria hasta el Líbano. El embajador de Estados Unidos en la ONU, John Bolton, quien rechazó una invitación de Siria para negociar sobre la situación en Líbano, reaccionó diciendo que su país está abierto a cualquier idea que venga de Israel. Ahora bien, el ministro de Información sirio, Noshén Bilal, amenazó con que su país «entrará en el conflicto» en caso de que Israel invada el Líbano. «Siria no se quedará con los brazos cruzados», añadió Sorpresa en Bruselas Un funcionario de la Alianza Atlántica admitió en Bruselas que la propuesta les había cogido por sorpresa, puesto que hasta ahora sólo se había hablado de aumentar los cascos azules. Alemania se apresuró a decir que no ha previsto el despliegue de sus soldados en el Líbano y es muy probable que Estados Unidos haga lo mismo para evitar incidentes entre la fuerza multinacional e Israel. La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, llega hoy a la región para reunirse con las autoridades hebreas y volverá a Israel el domingo, cuando se podrá empezar a hablar de un alto el fuego. El miércoles se celebrará en Roma una cumbre internacional que, según el primer ministro libanés, Fuad Siniora, será boicoteada por su país si Israel es invitado. Por su parte, Hezbolá aceptó que Beirut negocie con Israel un canje de prisioneros que incluya a los dos soldados hebreos capturados el día 12 y a la treintena de libaneses que tiene Israel. Y reconoció que ha perdido el control de la localidad de Marún al Ras a manos de los israelíes. En ella resultó ayer herido un observador de la ONU, por disparos de Hezbolá. La aviación bombardeó numerosos objetivos en todo el Líbano, en especial en el sur, que dejaron once muertos. La ciudad de Sidón fue alcanzada por primera vez. Un F-16 disparó un misil contra un minibús que llevaba a 16 personas que huían del sur entre Tiri y Tiro. Mató a tres civiles. Otro misil israelí mató a la fotógrafa libanesa Layal Neyib, de 23 años, que iba en un taxi. Y en Beirut al menos hubo siete ataques. Las milicias de Hezbolá dispararon más de un centenar de cohetes contra Israel causando dos muertos en Haifa. En los doce días de guerra han muerto más de 375 libaneses y 36 israelíes.