| Crónica | La situación en el sur del país |
En Tiro, sólo los gatos esperan a los israelíes
El éxodo de los habitantes de la región de Tiro se aceleró ayer, mientras el Líbano empezaba a vaciarse de civiles, preparándose para una ofensiva israelí contra los milicianos de Hezbolá. Los gatos compiten con los perros famélicos por las sobras que permanecen sin recoger desde hace diez días en esta ciudad portuaria del sur del Líbano. El traslado de la población hacia el norte del país, en particular a Beirut, ocurre después de varias advertencias de las autoridades israelíes sobre el inicio de la operación terrestre del Ejército en el sur del Líbano. A pocas horas del fin de la suspensión anunciada de bombardeos aéreos israelíes en esa región, este martes quedaban todavía unos 15.000 habitantes en Tiro, dijo el presidente de la municipalidad, Abdel Mohsen Husseini. La población se había duplicado en esta ciudad portuaria y llegó a alcanzar 100.000 habitantes con el flujo inicial de residentes de otros poblados de la región asediada desde el comienzo de la ofensiva israelí contra Hezbolá el 12 de julio. La Cruz Roja comenzó un recorrido por la ciudad para distribuir productos básicos a la población que se quedó en el lugar, con vituallas para cuatro o cinco días. Cada familia recibe una ración alimenticia compuesta por harina, aceite, queso y conservas de carne. La mayoría de las localidades cercanas a la frontera con Israel fueron evacuadas por sus habitantes. Esos poblados y sus rutas están devastados por los bombardeos. Los cerca de 60 pueblos de la región de Tiro, sobre todos los ubicados al sur y el este de la ciudad, empezaron a vaciarse tras el ultimátum israelí que llamaba a los civiles a partir de allí. Muchos de los que no acataron el llamamiento inicial decidieron finalmente partir tras los bombardeos incesantes de la aviación y la artillería. La policía libanesa contó con más de 5.000 incursiones de la aviación israelí en ese sector y estimó en varios miles los obuses lanzados por la marina y la artillería desde territorio israelí. En esas localidades aparentemente solo quedan pocas personas que prefirieron quedarse allí o ancianos solos que tal vez no pueden partir. Aprovechando la suspensión de los bombardeos israelíes, los habitantes de Tiro, relativamente poco golpeada, regresaron para recuperar en sus automóviles o camionetas, algunas pertenencias. Desde el lunes, miles de vehículos se dirigen hacia el norte, en dirección de Saida y a Beirut. Según un recuento a partir de información de los hospitales de Tiro, en esta región han muerto 270 personas y más de 500 han resultado heridas desde el comienzo del conflicto.