«Lo único que quiero de la prensa es que me deje en paz de las eternas calumnias»
La joven secuestrada durante ocho años sale en defensa de su raptor
Cinco días después de su liberación Natascha cuenta su experiencia en una carta Crónica:
Durante ocho años, Natascha Kampusch vivió completamente aislada del mundo. Su único entorno, durante la mayor parte de ese tiempo, fue una habitación sin luz natural que no medía más de 8 metros cuadrados y, posiblemente, su raptor abusó sexualmente de ella. Cinco días después de su espectacular evasión, la joven volvió a sorprender a la opinión publica, al dar a conocer una extraordinaria declaración donde asume la defensa de su captor y admite que él «era parte» de su vida. La confesión de Natascha, leída ante la prensa en Viena por su psiquiatra, Max Friedrich, confirma las primeras sospechas que tuvo la policía, que señalo desde un comienzo que la joven sufría de «un fuerte síndrome de Estocolmo», un estado psíquico en el que las victimas, después de un largo cautiverio, se identifican con sus secuestradores y terminan sintiendo cariño por ellos. La declaración de Natascha no deja dudas al respecto. Después de señalar que su vida diaria estaba regulada durante años, que la mayoría de las veces había un desayuno conjunto, que ella hacía las labores del hogar y que sentía miedo a quedarse sola, Natascha dedica dos párrafos a describir su relación con Wolfgtang Prikopil, el técnico electrónico de 44 años, que la secuestró el 2 de marzo de 1998 cuando la niña de entonces se dirigía a la escuela. «Era parte de mi vida. Por eso, en cierto modo, estoy afligida por su muerte», escribe y añade que está unida con un sentimiento de simpatía con la madre de su raptor, a quien simplemente menciona pon su nombre de pila, Wolfgang. Las autoridades no precisaron cuales fueron los motivos que impulsaron a la joven a escribir su declaración dada a conocer ayer en Viena, ni tampoco si recibió ayuda para redactar el texto. Pero el psiquiatra que leyó el texto, observó que la joven era dueña de una personalidad muy fuerte y que se la podía considerar casi una mujer adulta. Una juventud diferente De hecho, algunos pasajes de la declaración muestran a una joven que parece no estar dispuesta a esconder su tragedia, ni tampoco parece sumida en un trauma que le pueda dificultar su regreso a la vida normal. ¿De que otra forma se puede explicar que la joven confiese que su juventud ha sido diferente, pero que tiene la sensación de no haber perdido gran cosa durante su cautiverio? La fuerte personalidad de Natascha queda reflejada en los pasajes donde se refiere al enorme interés que ha despertado su caso y a las especulaciones que se han desatado sobre relación personal con su raptor. La joven afirma que no tiene intención de responder a ninguna pregunta sobre intimidades o detalles personales y añade en forma categórica: «la intimidad me pertenece sólo a mí». Desde que recuperó la libertad, Natascha ha vivido en un lugar secreto donde está siendo auxiliada por expertos y donde también tuvo contactos durante el fin de semana con jóvenes de su edad. Con sus padres sólo se comunica por teléfono y en su declaración señala que será ella quien decidirá cuando se enfrentará a la prensa para relatar nuevos detalles de su cautiverio. Mientras llega ese día, la joven decidió enviar un mensaje a los medios. «Lo único que quiero de la prensa es que me deje en paz de las eternas calumnias, las interpretaciones equivocadas, los que todo lo saben y la falta de respeto hacia mi persona», escribe la joven.