El primer ministro intenta zanjar con el anuncio la revuelta laborista en su Gobierno
Blair dice que dejará el poder en el plazo de un año, pero no da fecha
Tomó la decisión tras mantener un encuentro con su posible sucesor, Gordon Brown

Blair eligió una escuela londinense para anunciar que dejará de ser primer ministro dentro de un año
Después de varios días de crisis política el primer ministro británico, Tony Blair, decidió ayer tomar la palabra y confirmar lo que ya sabía todo el mundo, que dejara la jefatura del Gobierno en el plazo de un año. De poco ha valido el intento, ya que sigue sin dar una fecha concreta, algo que le han pedido por activa y por pasiva miembros de su Gabinete y de su partido en las últimas semanas. Blair eligió como marco para anunciar su retirada del poder tras diez años en Downing Street la escuela Quintin Kynaston, en el barrio londinense de Saint John's Wood. Ocurría sólo unas horas des-pués de que varios miembros de su Gobierno dimitieran en protesta por su silencio. Blair dijo que el próximo congreso laborista, que se celebrará el próximo día 24, será su último como líder del Partido Laborista, pero agregó que «no voy a dar una fecha precisa, no creo que sea correcto, lo haré en un futuro cercano y lo haré en interés del país y dependiendo de las circunstancias en ese momento». El anuncio de la marcha de Blair, dieciséis meses de convertirse en el primer líder en la historia del laborismo que logra tres victorias consecutivas, está justificado por el deterioro de su prestigio como consecuencia de la participación en la guerra en Irak, la pérdida de autoridad tras anunciar que éste sería su último mandato en el Gobierno. 1397124194 El 4 de mayo En el hervidero político que era ayer el Parlamento de Westminster destacó el comentario de algunos diputados laboristas que confirmaban que el premier anunciaría la fecha de su abandono como líder del partido el 4 de mayo del 2007, tres días después de celebrar los diez años en el poder, a lo que seguirá un período de seis semanas de campaña para la elección del nuevo dirigentge. Otros incluso señalaban que Blair podrían anunciar la fecha de su dimisión durante las próximas Navidades. Todo parece indicar que la decisión de hacer pública su idea de abandonar el liderazgo del partido en un año fue adoptada después de que Blair mantuviera una reunión con su ministro de Economía y supuesto sucesor de su cargo, Gordon Brown. Éste parece que exigió a Blair que adelantara su dimisión para que se pudiera llegar a las elecciones al Parlamento escocés, la Asamblea de Gales y a las municipales de mayo con él ya como líder, lo que según las encuestas haría aumentar el porcentaje de voto laborista. Sin embargo, el primer ministro se negó a dar fechas, por lo que se adoptó una vía media, la de confirmar que abandonará el poder en los próximos doce meses. A la hora justa de que Blair lo confirmara Brown emitía un comunicado, el primero desde que se iniciara esta crisis, en el que mostraba su completo apoyo a la decisión tomada por el jefe del Gobierno. También parece confirmarse que la ejecutiva del Partido Laborista presionó a Tony Blair en las últimas horas para que anunciara sus planes de renuncia, después de que se confirmara que la revuelta que llevó a la dimisión de ocho cargos ministeriales el miércoles tenía atisbos de convertirse en una guerra civil en el partido. Alrededor de cien parlamentarios laboristas representando a todos los espectros ideológicos habían amenazado con presentar una moción de censura contra Blair condenándole a colocar su cargo a disposición del partido y a tener que competir con otras candidaturas para retenerlo.