Ni el ruido de los motores delató al Boeing que chocó en Brasil
No hubo nada que avisara que se acercaba el Boeing 737 de la aerolínea brasileña Gol, ni siquiera un zumbido de motor, antes de chocar contra él, contó el periodista Joe Sharkey, del diario The New York Times, que el viernes viajaba a bordo del jet privado Legacy 600 cuando ambos se tocaron en vuelo, tras lo cual el primero cayó en la Amazonia brasileña, pereciendo sus 155 ocupantes. «Nadie entiende cómo logramos sobrevivir a una colisión en mitad del aire», dijo Sharkey, quien se encuentra «bien pero conmocionado». La justicia brasileña prohibió ayer salir del país a los pilotos de la avioneta privada. Se han retenido los pasaportes de los estadounidenses Jean Paul Palladino y Joseph Lepore hasta que concluyan las pesquisas.