Trichet revela que Washington espiaba datos financieros europeos desde el 2002
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, admitió ayer que la entidad conocía desde el 2002 la transmisión de datos privados del consorcio bancario Swift a las autoridades antiterroristas de EE.?UU., pero afirmó que no la aprobó, ni informó de ella, pues habría «excedido su competencia». En una audiencia ante el Parlamento Europeo, Trichet defendió que el papel del BCE en el comité de supervisión del Swift -donde están representados además la Reserva Federal, y entre otros los bancos nacionales de Inglaterra, Japón y Bélgica, que lo dirige- se ciñe a prevenir disfunciones que afecten a la «estabilidad financiera». Trichet admitió que este comité fue informado en el 2002 de las exigencias de datos que el Departamento del Tesoro de EE.UU. impuso en junio de ese año al Swift y a otras entidades financieras con el objetivo oficial de prevenir la financiación de terroristas. «El comité consideró que esta cuestión no tendría implicaciones en la estabilidad financiera y concluyó por tanto que recaía totalmente fuera de su papel de supervisión», explicó Trichet. Por este motivo, recalcó, el BCE «no dio al Swift ningún tipo de aprobación o bendición en relación con el cumplimiento de las exigencias», ni informó del asunto a las instituciones de la Unión Europea. «No pensamos que fuese nuestra función sustituir al Swift o a las autoridades de Estados Unidos a la hora de informar a otras instituciones», dijo Trichet, que apuntó que todos los miembros del comité están sujetos a la regla de «confidencialidad» sobre la información obtenida en el marco de su labor de supervisión. En la misma audiencia, pero una vez que Trichet había abandonado la sala, el supervisor europeo de Protección de Datos, Peter Hustinx, consideró en cambio que los bancos centrales «podían revisar los aspectos jurídicos y de transparencia» de la cesión de datos.