El Gobierno de Israel aprueba acciones bélicas más contundentes contra la franja de Gaza
Un cura y una monja hacen de escudos humanos en una vivienda de Palestina
Los religiosos estadounidenses protegen la casa de un miliciano amenazado por Tel Aviv

El padre Dongherty y la hermana Ellen en el tejado del edificio
Un sacerdote y una monja estadounidenses se han convertido voluntariamente en escudos humanos en la franja de Gaza para impedir que el Ejército de Israel bombardee viviendas civiles. El padre Peter Dongherty y la hermana Mary Ellen, de 65 y 55 años respectivamente, ambos de Michigan, tomaron ayer po-siciones en la casa de Mohamed Barudi, en Bet Lahiya. Barudi, un miliciano de los Comités Populares de Resistencia, y su familia han sido advertidos por Israel de que deben abandonar el inmueble porque va a ser bombardeado. «Nosotros nos oponemos a todo tipo de violencia, tanto si proviene del lado palestino como del israelí, y estamos aquí para evitar que una familia pierda su vivienda sólo porque uno o dos de sus miembros es-tán implicados en acciones de violencia», dijo la madre Mary Ellen al diario Yediot Aharonot. Y agregó que «la solución no es destruir la vivienda sino arres-tar a los implicados». El fenómeno de los escudos humano se ha intensificado en la última semana, cuando cientos de personas se concentraron el sábado en la casa de un líder islámico, que también iba a ser destruida, en el campo de refugiados de Yabalia. La concentración impidió el bombardeo y desde entonces decenas de palestinos rodean los blancos marcados por el Ejército israelí. Precisamente ayer, el Gabine-te de Seguridad israelí aprobó ataques militares más contundentes que los registrados hasta ahora contra Gaza. Los objetivos son los milicianos que disparan cohetes Kasam y miembros de Hamás. Además, prepara un plan para una operación más amplia, aunque por ahora ha descartado una invasión masiva de la franja. La Cruz Roja abandona El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha suspendido todas sus ac-tividades sobre el terreno en la franja de Gaza tras el secuestro el martes de los cooperantes Claudio Mo-roni y Gianmarco Onorato. La CICR, con una presencia extensa en los territorios palestinos, afirmó que a partir de ahora se desplazará sólo para intervenir en situaciones en las que hay peligro de muerte. El italiano Claudio Moroni y el canadiense Gianmarco Onorato fueron liberados la medianoche de ayer, después de seis horas de secuestro, «gracias a la intervención de los ser-vicios secretos italianos, que habrían establecido un contacto directo con los secuestradores», informaron medios locales. Los secuestros de extran-jeros se han convertido en el día a día de la franja de Gaza. El pasado 30 de octubre el cooperante ourensano Roberto Vila Sexto permanecio retenido unas ocho horas en la franja.