Forenses y científicos ayudan a la policía en un trabajo sin precedentes
La muerte del ex espía ruso es «sospechosa» para Scotland Yard

La policía busca pistas desde hace varios días en la casa del ex espía
Tras hablar durante días de fallecimiento «inexplicado», Scotland Yard ve ahora «sospechosa» la muerte por envenenamiento radiactivo del ex espía ruso Alexander Litvinenko, afirmó ayer el ministro británico del Interior, John Reid. «De momento, ellos (la Policía) me dicen que ahora consideran la muerte como sospechosa. Ese no era el caso ayer (por el sábado)», señaló Reid desde Escocia, donde asistió al congreso del Partido Laborista escocés. El titular de Interior manifestó también que la Policía «no descarta ninguna opción» en sus indagaciones. Preguntado sobre si Rusia podría estar detrás del supuesto crimen del ex agente secreto, conocido por sus duras críticas al presidente Vladimir Putin, Reid respondió, muy cauto: «No creo que, como político, deba emitir juicios que corresponden a la Policía». Desde el deceso de Litvinenko el pasado jueves en un hospital de Londres, Scotland Yard hablaba oficialmente de «muerte inexplicada», sin usar adjetivos más precisos sobre el caso. La brigada antiterrorista de Scotland Yard ha abierto una investigación sin precedentes para aclarar la extraña muerte del ex espía, con ayuda de expertos forenses y científicos de Aldermaston, el centro de fabricación de armas nucleares del Reino Unido. Aparte de analizar imágenes de cámaras de seguridad, la Policía examina los restos de polonio 210, la sustancia radiactiva que mató a Litvinenko, encontrada en la casa del difunto, así como en un restaurante y un hotel de Londres que visitó antes de enfermar. La Agencia de Protección de la Salud (HPA) ha subrayado que el riesgo de contagio radiactivo es mínimo en esos dos establecimientos, aunque ha animado a los clientes a ponerse en contacto con la Sanidad pública para su mayor tranquilidad. Entrevistas Además, agentes de Scotland Yard, según publicó ayer The Sunday Telegraph , planean viajar esta semana a Roma y Moscú con el objetivo de poder entrevistar a los tres hombres con los que se reunió Litvinenko el pasado 1 de noviembre, cuando cayó enfermo. El antiguo agente secreto se entrevistó ese día en el hotel Millenium, en el céntrico y lujoso barrio londinense de Mayfair, con dos compatriotas, uno de ellos un ex miembro del KGB (antiguo espionaje soviético). El ex espía comió después con el profesor italiano Mario Scaramella, quien tiene buenos contactos en el mundo del espionaje, en el restaurante japonés Itsu, también en el centro de la capital. Al parecer, Scaramella le facilitó nombres de personas que podrían estar involucradas en el asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya, a la sazón detractora del Kremlin, que estaba siendo investigado por Litvinenko. El periódico sensacionalista News of the World aseguró ayer conocer al presunto autor del supuesto crimen, aunque no puede divulgar su identidad por motivos legales.