Los combates podrían haber causado más de 3.000 muertos y 5.000 heridos en las filas islamistas
Tropas del gobierno somalí apoyadas por Etiopía entran en Mogadiscio
Los islamistas han abandonado desde el 20 de diciembre varias regiones que controlaban
Las tropas del Gobierno de Somalia, apoyadas por el ejército de Etiopía, entraron ayer en «algunas áreas» de la capital del país, Mogadiscio, abandonada por las milicias de los Tribunales Islámicos que la controlaban desde junio. Desde el inicio, el 20 de diciembre, de violentos combates entre los islamistas somalíes y las fuerzas gubernamentales somalíes apoyadas por el ejército etíope, los islamistas se han visto obligados a retirarse de varias regiones del país que controlaban. «Ya estamos en Mogadiscio, en algunas áreas», declaró el primer ministro somalí, Ali Mohamed Gedi, a la prensa en Afgoye, a 20 kilómetros al oeste de la capital. Esta información fue confirmada por varios habitantes del norte de Mogadiscio. «Vi a las tropas gubernamentales en el norte de Mogadiscio. Entraron en la ciudad», declaró Nur Dirie, uno de sus habitantes. Los islamistas anunciaron ayer por la mañana la retirada de sus tropas de Mogadiscio, que controlaban desde junio tras varios meses de sangrientos combates contra una alianza de señores de la guerra apoyados económicamente por Estados Unidos. Posteriormente, se hicieron con el control de la mayoría del sur y el centro del país. Una delegación del gobierno somalí «entrará» hoy en Mogadiscio, afirmó el adjunto al primer ministro somalí, Mohamed Hussein Aidid, al margen de un encuentro ayer con varias decenas de jefes locales en Afgoye, localidad a unos 20 kilómetros al oeste de la capital. Gedi participó en esta reunión con jefes, representantes de la sociedad civil y líderes religiosos para «organizar la coordinación de las fuerzas (gubernamentales) con los responsables (locales) para controlar Mogadiscio», según explicó. Control de infraestructuras Paralelamente, milicianos aliados al Gobierno de Somalia aseguraron haber tomado el control de varias infraestructuras claves de Mogadiscio, entre ellas el puerto y el aeropuerto internacional. Al menos cinco personas murieron ayer en la capital somalí en tiroteos entre milicias locales que combatían por el control de un depósito de armas, informaron testigos. Los combates en el país podrían haber causado «a lo mejor entre 2.000 y 3.000 muertos» y «hasta 4.000 o 5.000» heridos en las filas islamistas, estimó ayer el primer ministro etíope, Meles Zenawi, quien, sin embargo, no dio balance de las bajas entre las fuerzas gubernamentales somalíes y etíopes. Zenawi subrayó además que las fuerzas etíopes desplegadas en Somalia abandonarán el país «en los próximos días (...) o semanas», pues no tienen intención de permanecer «meses». Etiopía reconoció esta semana por primera vez su intervención en Somalia al anunciar un «contraataque» motivado por «su derecho a la legítima defensa». Estados Unidos, que apoya la acción militar etíope, afirmó ayer que sigue «muy de cerca» la «compleja» situación en Somalia. Por su parte, Naciones Unidas anunció la evacuación ayer de 14 trabajadores humanitarios de Somalia. Ante la escalada del conflicto, las iniciativas de paz y los llamamientos al cese de las hostilidades se unen a los ya efectuados por la ONU, la Liga Árabe y la Unión Africana, entre otros. Kenia organizó ayer en Nairobi unas conversaciones entre los jefes de los tribunales islámicos para poner fin al conflicto, en las que no participan ni el gobierno de transición somalí ni Etiopía. Ahogados al huir Al menos 17 personas han muerto y otras 141 permanecen desaparecidas tras el hundimiento de dos barcos cargados de pasajeros que trataban de huir de Somalia y llegar a las costas de Yemen a través del Golfo de Aden, informó ayer el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).