Sus partidarios «peregrinan» ante su tumba
Miles de personas de distintas zonas suníes de Irak dieron el pésame al clan de Sadam Huseín, en su aldea natal Auya, cerca de Tikrit, donde fue enterrado el domingo junto a sus hijos Uday y Qusay, a quienes el Ejército estadounidense mató el 22 de julio del 2003 en Mosul. Ninguno de sus hijos asistió al sepelio. Ayer, los accesos a Tikrit permanecían bajo la total vigilancia de las autoridades, para limitar así la afluencia de «peregrinos» a la tumba del ex dictador.