Diario de León

El fiscal desmonta en la primera jornada que la intención era asustar

Los acusados del atentado fallido del 21-J planearon otra masacre

La vista que durará cuatro meses tendrá un jurado compuesto por nueve mujeres y tres hombres

Los distintos sistemas de transportes londinenses fueron el objetivo

Los distintos sistemas de transportes londinenses fueron el objetivo

Publicado por
Imanol Allende
León

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El juicio contra los seis musulmanes acusados de preparar un complot para sembrar el terror en Londres con varios ataques suicidas en el servicio de transporte, dos semanas después de la matanza del 7-J, comenzó ayer en el Tribunal Woolwich Crown. Sólo la fortuna, al no hacer explosión las bombas, evitó una masacre. En la vista inaugural del proceso, que durará al menos cuatro meses, el fiscal Nigel Sweeney calificó los planes de los acusados, británicos musulmanes, como «un complot islamista extremista». Los acusados habían elegido el 21 de julio del 2005, dos semanas después de los atentados del 7-J que dejaron 56 muertos, como el día para efectuar varias explosiones, tres en los trenes del metro y otra en un autobús, copia precisamente del 7-J. Los atentados se frustraron al explotar los detonadores, pero no las bombas. Muktar Said Ibrahim, de 28 años; Manfo Kwaku Asiedu, de 33; Husain Osman, de 28; Yasin Omar, de 26; Ramzi Mohamed, de 25, y Adel Yahya, de 24, están acusados de conspirar para asesinar, aunque todos han negado los cargos. Según el fiscal, el explosivo utilizado fue fabricado a partir de peróxido de hidrógeno líquido, harina, acetona y ácido, e iba a ser detonado con peróxido de acetona (TATP). «El piso de Omar, en el norte de Londres, fue utilizado como 'fábrica' para preparar las bombas», señaló Sweeney, quien explicó que aunque los acusados habían preparado seis artefactos, iban a usar cinco. Tras el atentado fallido, Omar abandonó Londres disfrazado de mujer con una burka, según explicó Sweeney, aunque fue filmado por cámaras de las estaciones de autocares de Golders Green, en Londres, y en la de Birmingham. Fue detenido en un piso de esta ciudad. Otro acusado, Osmar, huyó a Roma, donde fue arrestado. En los interrogatorios, éste dijo a la policía que el complot no era un intento serio de asesinar a los usuarios del transporte londinense, sino que «se trataba de una amenaza falsa para llamar la atención». El jurado de nueve mujeres y tres hombres ha recibido la advertencia del juez Sir Adrian Fulford de que tiene que llegar a sus conclusiones sobre la inocencia o culpabilidad de los acusados basándose exclusivamente en lo que oye en el juicio y que sus miembros no deben tener en cuenta sus «percepciones».

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