Diario de León

El país balcánico tiene asegurado el apoyo de sus hermanos rusos

Belgrado busca una estrategia que impida la independencia kosovar

Los serbios han rechazado la propuesta que el mediador de la ONU ha presentado

Martti Ahtisaari se reúne con el presidente serbio, Boris Tadic en Belgrado

Martti Ahtisaari se reúne con el presidente serbio, Boris Tadic en Belgrado

Publicado por
colpisa | belgrado

Creado:

Actualizado:

El Gobierno serbio busca apresuradamente una nueva estrategia para retardar la independencia de la provincia de Kosovo, de mayoría albanesa, cuya población y dirigentes estiman inevitable. Aunque la palabra «independencia» no figura en las propuestas que el mediador de la ONU, Martti Ahtisaari, presentó el viernes a serbios y kosovares, en Belgrado y Pristina quedan pocas dudas de que ese plan conducirá a la separación de Serbia por parte de Kosovo. Por eso los serbios se apresuraron a rechazar la propuesta de Ahtisaari, que calificaron de «inaceptable». Belgrado se niega a admitir cualquier tipo de solución que conlleve la independencia de Kosovo y debe enfrentarse a la difícil tarea de impedir la secesión de esta provincia de mayoría albanesa, administrada por la ONU desde 1999. Los nuevos parlamento y gobierno serbios, salidos de las legislativas del 21 de enero, aún no se han formado. Por eso, el presidente del país, Boris Tadic, convocó a los líderes de todos los partidos con representación parlamentaria para una reunión, el lunes, a fin de examinar el plan de Ahtisaari. Su objetivo es «lograr un acuerdo sobre las medidas a tomar para defender los intereses de la República de Serbia sobre el futuro estatuto de Kosovo», señaló Tadic. En el encuentro se tendrá que decidir también si Belgrado proseguirá las negociaciones que el enviado de la ONU tiene previsto reanudar el 13 de febrero, en Viena. Los dirigentes kosovares ya han anunciado su presencia en la reunión de la capital austriaca, persuadidos por su parte de que el plan de Ahtisaari conducirá a Kosovo a la independencia. Sin embargo, los líderes de Pristina también enfrentan la difícil tarea de persuadir a su población de que la independencia que reclaman sólo se ve un poco retrasada. Según las propuestas de Ahtisaari, Kosovo permanecerá durante un lapso indeterminado bajo tutela de una misión internacional encabezada por la Unión Europea pero contará con los principales símbolos de un Estado, como una Constitución, un himno y una bandera propios. Amplia autonomía No obstante, tendrá que garantizar amplia autonomía a los cerca de 100.000 serbios (menos de un 5% de la población) que viven en Kosovo tras el final de la guerra de 1998-1999 entre las fuerzas serbias y los separatistas de la mayoría kosovar-albanesa. Belgrado no tiene «mucho espacio de maniobra», considera el analista Dusan Janjic, al subrayar la falta del beneplácito ruso a la propuesta de Ahtisaari, que Moscú podría bloquear con un veto. «En lugar de empecinarse, Belgrado debería iniciar una forma de cooperación con los albaneses de Kosovo, la OTAN, Washington, Bruselas y Rusia», insistió.

tracking