Paisley y Adams cierran las negociaciones horas antes de que expirara el plazo dado por Londres
Protestantes y católicos acuerdan compartir el Gobierno del Ulster
Este histórico paso pone el fin definitivo al conflicto en Irlanda del Norte Voluntad de e
Irlanda del Norte vivió ayer otra fecha histórica en su largo pero inquebrantable proceso de paz. Los dos principales enemi-gos en la política del Ulster, el líder unionista Ian Paisley, y el líder republicano Gerry Adams, se sentaron por primera vez en la historia en la misma mesa, negociaron y alcanzaron un acuerdo para formar Gobierno de poder compartido entre protestantes y católicos el próximo 8 de mayo. Los extremistas políticos norirlandeses dejaban ayer de ser tan extremos y, tras más de cuatro años desde que se suspendiera la autonomía en el Ulster, lograban una solución negociada y el fin definitivo al conflicto en la provincia británica. El anuncio del pacto se produjo cuando ayer se cumplía el plazo dado por Londres y Dublín. De no haberse alcanzado un acuerdo entre las dos partes, Londres habría suspendido la Asamblea elegida hace algo más de dos semanas en referendo y se habría puesto fin al proceso de devolución de la autonomía al Ulster, tal como advirtió el fin de semana el ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Hain. La reunión, a la que asistieron cuatro delegados por partido, dio comienzo a las 11 de la mañana, hora local. El anuncio del acuerdo lo efectuó Paisley, sentado junto a Adams, político al que Paisley había calificado sólo hace unas semanas como «uno de los violentos». El lugar elegido para la histórica fotografía fue la mesa en forma de diamante del comedor del castillo de Stormont, sede de la Asamblea norirlandesa. No hubo apretón de manos, pero sí sonrisas por parte de ambos dirigentes.Los dos partidos mantendrán una serie de reuniones regulares en las próximas semanas para preparar la formación del Gobierno y sus primeros pasos y, según la declaración del propio Paisley, se incluirán encuentros suyos con el futuro Viceministro Principal, Martin McGuinness. En sus dos primeros acuerdos relacionados con la gobernación concreta, los dos partidos pidieron al ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Hain, que no envíe edsta semana las nuevas facturas por el suministro del agua, que han causado una fuerte reacción contraria. Y quieren negociar con el Tesoro británico una asignación pressupestaria mayor para los primeros años del Ejecutivo autonómico. Reacciones «Este encuentro representa un importante paso en el camino hacia el establecimiento de un Ejecutivo de poder compartido en seis semanas», dijo Paisley, y agregó algo muy significa-tivo al englobar por primera vez en su discurso político a la comunidad católica del Uls-ter: «quiero dejar claro que estoy comprometido a servir no sólo a aquellos que votaron al DUP, sino a todo el pueblo norirlandés». Adams, el que fuera una vez jefe de estado del IRA Provisional, describió el acuerdo como «el comienzo de una nueva era en la política de esta isla», y agregó que «es un momento para la generosidad». El primer ministro británico, Tony Blair, dijo en referencia al acuerdo alcanzado entre unionistas y republicanos que es «un día muy importante para el pueblo de Irlanda del Norte, así como para el pueblo y la historia de estas islas», y añadió que «todo el trabajo, todo lo que ha sucedido en los últimos diez años, ha sido la preparación para llegar a este acuerdo». Peter Hain, que nació y vivió gran parte de su vida en Sudáfrica, comparó el acuerdo alcanzado ayer con el del fin del apartheid.