Lanzaron un doble ataque casi simultáneo contra la sede del Gobierno y una comisaria periférica
Tres suicidas de Al Qaida causan 24 muertos y 200 heridos en Argel

Varios bomberos intentan evacuar a los primeros heridos tras llegar al lugar del atentado en Argel
El terrorismo islamista irrumpió de nuevo con crudeza en el Magreb. Un día después del suicidio de tres terroristas en Casablanca (Marruecos), al menos 24 personas murieron y 222 resultaron heridas en dos atentados que se produjeron de forma casi simultánea en Argel, uno de ellos contra la sede del Gobierno, en pleno centro de la ciudad. La otra acción terrorista, llevada a cabo con tres coches bomba, aconteció junto a la comisaría de Policía de Bab Ezzuar, en la periferia de la capital, en la carretera que conduce al aeropuerto internacional. La detonación de estos tres coches bomba causó al menos 12 muertos y 87 heridos. De su lado, el atentado contra el Palacio del Gobierno, donde se encuentran las oficinas del primer ministro, ocasionó 12 muertos y 135 heridos, según un recuento provisional facilitado por la Protección Civil argelina, que advirtió de que el balance todavía «puede agravarse». Los atentados fueron asumidos por el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), rama de Al Qaeda en el Magreb islámico, según un comunicado enviado a la televisión qatarí Al Yazira. El artefacto contra el edificio gubernamental explotó en el aparcamiento del inmueble, a las 10.45 hora local (11.45 hora peninsular española). La detonación provocó escenas de confusión y pánico entre la población. Logró entrar en el párking De acuerdo con las declaraciones de testigos que se hallaban en el lugar de la masacre, un terrorista suicida logró introducir su vehículo en el aparcamiento del Palacio gubernamental, donde hizo estallar la carga explosiva que contenía. Muchos de los muertos en esta acción eran policías que custodiaban el edificio o que se encontraban de servicio en ese momento. También perecieron varios transeúntes que pasaban ocasionalmente por el escenario del crimen. El jefe del gobierno, Abdelaziz Belkhamed, condenó inmediatamente estos actos «criminales y viles», cometidos «cuando el pueblo argelino pide la reconciliación nacional». En el otro ataque terrorista, dos de los tres coches bomba produjeron daños cuantiosos en la comisaría de Bab Ezzuar y otros edificios del populoso barrio, cercano a una de las universidades más importantes del país, la de Ciencias y Tecnologías. El tercer artefacto destrozó un poste eléctrico. Este resurgir del terrorismo se produce cinco días después de un duro enfrentamiento entre el Ejército y un grupo islamista en Ain Defla, al oeste de Argel, que costó la vida a nueve militares