El presidente Vladímir Putin ha llevado aún más lejos su escalada de diatribas contra EEUU y la Unión Europea al afirmar este jueves que las pruebas de dos nuevos misiles, el RS-24 intercontinental y el de crucero Iskander-M, efectuadas el martes,
occidentales. Putin desempolvó una terminología que en Rusia parecía ya desterrada al calificar de
la política de Washington. El abandono del Tratado de Defensa Antimisiles (ABM) por parte de EEUU, los planes de instalar el escudo antinuclear en la República Checa y en Polonia y el supuesto incumplimiento de los países de la OTAN del Tratado de Fuerzas Convencionales en Europa (FACE) son, según el jefe del Kremlin, las causas que han llevado a Rusia a plantearse la necesidad de modernizar su potencial nuclear y de dotarse de un nuevo tipo de misiles capaces de atravesar cualquier escudo y de portar cabezas nucleares múltiples.
, puntualizó Putin durante la rueda de prensa que ofreció conjuntamente con su homólogo griego, Karolos Papulias. Según sus palabras,
. El presidente ruso se refirió en primer lugar al proyecto de EEUU de instalar una estación de radar en la República Checa y una base de misiles interceptores en Polonia, decisiones que no hubieran podido adoptarse si el tratado ABM hubiese continuado en vigor. Por tanto, añadió,
. El máximo dirigente ruso habló también del FACE y aseguró que Rusia
. Sin embargo, aseguró Putin, Occidente