Seis organizaciones pro derechos humanos, han instado al Gobierno estadounidense a cerrar los programas de detención secretos, controlados por la CIA, en un informe en el que desvelan información detallada de 39 presos que continúan
. Estos detenidos, cuyo destino y paradero se desconoce, proceden de países como Egipto, Kenia, Libia, Marruecos, Pakistán y España, y podrían haber sido arrestados en Irán, Irak, Pakistán, Somalia y Sudán para ser posteriormente trasladados a centros de detención secretos El documento hace hincapié en el lugar de retención de los presos, el maltrato al que se les sometió y los países a los que se les podría haber trasladado. Además,
denuncia la práctica de retener en secreto a familiares de los prisioneros. Uno de los casos citados alude al arresto, en 2002, de los dos hijos, de siete y nueve años, del presunto
de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el paquistaní Khalid Sheikh.