LA OFERTA DE RUSIA
Gabalá permite detectar misiles de Irán e Irak
La Estación de Radar de Gabalá permite a Rusia detectar la trayectoria y los eventuales blancos de misiles procedentes de Irán o Irak, por lo que haría innecesaria la construcción de otro en la República Checa. La estación fue construida en 1984 por la URSS en una zona limítrofe con Irán. Moscú se la alquila a Azerbaiyán por cinco millones de dólares al año. A una distancia de hasta 6.000 kilómetros, el radar es capaz de detectar los lanzamientos de misiles balísticos y de crucero desde bombarderos, buques y submarinos.