La izquierda espera que una alta participación la salve de la debacle
El partido de Sarkozy, dispuesto a arrasar hoy en las legislativas
Once ministros aspiran a un escaño y el que no lo logre deberá dimitir, les advirtió Fillon

Nicolas Sarkozy, ayer, a su llegada a un congreso sobre discapacidad en Toulousse
Las encuestas pronostican una aplastante mayoría para la UMP de Nicolas Sarkozy en las elecciones legislativas que celebran hoy en Francia en primera vuelta. Tras una campaña electoral dominada por la iniciativa política del presidente, más de un 40% de los 44 millones y medio de electores parecen dispuestos a concederle los diputados que reclama para llevar a cabo su programa de reformas.Un total de 7.639 candidatos se disputan los 577 escaños de la Asamblea Nacional. Sólo aquellos que obtengan hoy más del 12,5% de los votos de su departamento pasarán a la segunda vuelta, prevista para el próximo domingo. La elección directa se produce únicamente en el caso de que un candidato obtenga más del 50% de los sufragios.El tirón electoral de Sarkozy y su creciente popularidad, con el aprobado del 64% de los ciudadanos, resta emoción a esta nueva cita con las urnas. La izquierda se da como perdedora y sólo espera que un alto índice de participación, que no es lo habitual en las legislativas, la salve de una debacle como la que se produjo en 1993, cuando el Partido Socialista sólo pudo conseguir 67 escaños. Nadie sueña, sin embargo, con la movilización récord del 86% del electorado de las presidenciales del pasado 6 de mayo.En la recta final de una campaña sin emoción, las medidas fiscales anunciadas por el Gobierno del primer ministro, François Fillon, han centrado los ataques de centristas y socialistas, que pronostican que «para compensar los 15.000 millones de euros que dejará de ingresar el Estado por los regalos fiscales del presidente, habrá que aumentar entre 2 y 3 puntos las tasas del IVA».La desgravación por la compra de vivienda, la supresión de los derechos de sucesión y el escudo que limita los impuestos al 50% de los ingresos de las grandes fortunas han sido algunas de las primeras decisiones del Ejecutivo, que aún no ha cumplido un mes.Sarkozy dará además prioridad parlamentaria a la reforma de la justicia, el endurecimiento de penas para los reincidentes y los servicios mínimos en caso de huelga.Once ministros aspiran a un escaño. Fillon, también candidato, les ha advertido de que el que no gane deberá dimitir. En principio, sólo Alain Juppé, puede tener problemas en Burdeos, donde Ségolène Royal ganó en las presidenciales.Nicolas Sarkozy se hizo con 372 de las 570 circunscripciones electorales en las que se divide el país. Los sondeos pronostican un fuerte repunte del bipartidismo, favorecido por el propio sistema electoral francés, en el centro del propio debate con propuestas de reforma a derecha e izquierda para introducir un porcentaje de proporcionalidad dentro de cinco años.