Los comicios tuvieron una participación masiva, con el 80% de los votantes
El islamismo moderado de Erdogan se hace con el Gobierno en Turquía
El Partido de la Justicia y el Desarrollo consiguió cerca del 47% de los votos

A pesar de los riesgos de islamización los votantes han apoyado de nuevo a Recep Erdogan
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, se salió con la suya y aupó este domingo a una aplastante victoria de su partido, el de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en las elecciones legislativas. El AKP obtendría cerca del 48% de los votos en unos comicios que han tenido una participación récord, con el 80% de los votantes. Con esta victoria, los islamistas moderados dan un golpe de efecto tras los enfrentamientos de los últimos meses con la oposición laica y el Ejército. De acuerdo con las cadenas CNN-Türk y NTV, la principal formación opositora, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata), obtendría el 20,2% de los sufragios, seguido por el Partido de la Acción Nacionalista (MHP, nacionalista) con un 14,4%. El AKP del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, apoyado por las clases populares y los empresarios, se alzó, siempre según esas proyecciones, con entre 330 y 345 de escaños en el Parlamento, de un total de 550. Estos resultados deberían en principio aportar una respuesta clara a una grave crisis política iniciada hace meses entre Erdogan y los defensores del laicismo del Estado, entre ellos el Ejército, que sospechan que el gobierno pretende islamizar de manera solapada las instituciones. El electorado premió ayer en las urnas la gestión económica del AKP, con un rápido crecimiento económico, una moneda estabilizada -a la que se restó seis ceros- y una inflación controlada en comparación con cifras pasadas. Por el contrario, esta formación fracasó en la lucha contra el desempleo, que se mantiene tenazmente alto -oficialmente entorno al 10 por ciento- y el proceso de privatización lanzado por Erdogan ha sido, cuanto menos, controvertido, al vender sectores estratégicos como los de comunicaciones e industria petroquímica. También se ha reprochado a Erdogan su excesivo liberalismo en la entrada de capital procedente de países extranjeros en las inversiones nacionales. El primer ministro turco se vio obligado a adelantar las elecciones, previstas para noviembre, tras no lograr en el Parlamento la elección como presidente de la República de su candidato, Abdulá Gul, actual canciller y antiguo líder del movimiento islámico turco. La ausencia de un candidato que satisfaga a ambas partes podría provocar de nuevo un bloqueo político sin precedente. La tasa de participación, tradicionalmente elevada en Turquía, no fue dada a conocer de forma inmediata, aunque el presidente del Consejo Electoral predijo que podría sobrepasar el 80%. En las legislativas de 2002, el AKP obtuvo un 34% de los votos.