Los dos dirigentes perfilaron una nueva relación entre Londres y Washington
Petraeus recomienda la permanencia en Irak hasta mediados del 2009
El comandante de las tropas de EE.UU. en el país asiático califica de «sustancial» el trabajo hasta la f echa
El comandante de las tropas de EE.UU. en Irak, David Petraeus, dijo ayer que prevé que su país mantendrá un alto número de tropas en ese país hasta mediados de 2009. En declaraciones a la cadena de televisión ABC y preguntado sobre informes de prensa que indican que él recomendaría la permanencia de un número «sustancial» de soldados en Irak en los próximos dos años, Petraeus dijo creer que «efectivamente nos llevará ese tiempo» establecer condiciones de «seguridad sostenible». Y añadió que intenta determinar cómo reducir la presencia militar en Irak «sin renunciar a lo que hemos conseguido». Ese plan dejaría en manos del próximo presidente la decisión de qué hacer con las tropas en Irak. En noviembre de 2008 tendrán lugar las nuevas elecciones y quien las gane reemplazará al presidente George W. Bush en enero de 2009. Encuentro en Camp David Por su parte, Bush y el primer ministro británico, Gordon Brown quisieron resaltar sus posiciones comunes en Irak, después de que tras la llegada del nuevo primer ministro británico al poder hayan aumentado los rumores sobre una posible retirada de los casi 5.500 soldados que el Reino Unido mantiene en el sur de Irak. En este sentido, Brown subrayó que está de acuerdo con Bush en que hay «responsabilidades que mantener» en el país árabe. Sin embargo, mantuvo un tono ambiguo sobre el tiempo que permanecerá el contingente británico en Irak. Brown se limitó a afirmar que cualquier decisión que adopte será de acuerdo con la opinión que le transmitan los mandos militares sobre el terreno y que lo anunciará en primer lugar al Parlamento de su país. Por su parte, Bush aseguró que «no me cabe duda de que Gordon Brown entiende que el fracaso en Irak sería un desastre para la seguridad de nuestros países». Ambos resaltaron que «nos encontramos en una lucha común y tenemos que combatir al unísono», según palabras de Brown. El primer ministro del Reino Unido expresó al presidente estadounidense su disposición a colaborar «en los grandes desafíos» internacionales, como la lucha contra el terrorism, el cambio climático o Darfur.