Distintas agencias de la ONU y organizaciones humanitarias alertaron sobre el posible empeoramiento de las condiciones sanitarias en Bangladesh, la India y Nepal, los países afectados por las fuertes lluvias monzónicas de este año.
, explicó en un comunicado de prensa Nina Nobel, representante de la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) en Asia meridional. Es el caso de Bangladesh, donde el nivel del agua de 26 ríos que en su mayoría se encuentran cerca de la capital, Dhaka, es muy elevado. En ese país, las lluvias han afectado a ocho millones de personas, según el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef). Asimismo, Unicef calcula que en la India hay veinte millones de damnificados, dos de los cuales se han visto obligadas ha abandonar sus hogares, y once millones corren el riesgo de enfermar a causa de la falta de agua potable. Tras las inundaciones, el agua suele quedar estancada por lo que las malas condiciones higiénicas son habituales y favorecen la aparición de enfermedades diarreicas y de otras patologías infecciosas, según los organismos citados. Por eso, antes de que empezara el monzón, la Organización Mundial de la Salud (OMS) almacenó medicamentos contra la diarrea y el cólera, antibióticos y suero de hidratación oral, así como productos para analizar la calidad del agua y tabletas para potabilizarla, explicó mediante un comunicado de prensa la agencia de la ONU. La oficina de la OMS en el sudeste asiático colabora con los gobiernos de los países afectados en la lucha contra los posibles brotes de enfermedades infecciosas. Por otro lado, la FICR solicitó hoy 1,4 millones de euros para asistir a más de 20.000 familias afectadas por las lluvias monzónicas, que afectan de forma especial el sur de Nepal, donde hay 330.000 damnificados. Según la organización, cerca de 127.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de las inundaciones y los corrimientos de tierra por las lluvias .