El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, se ha desplazado a Perú para ofrecer su colaboración Antetítulo cuerpo 14 para noticias principales
Sanitarios españoles llegan a Pisco con noventa toneladas de ayuda humanitaria Socorristas españoles, atrapados en un tiroteo cuando buscaban heridos
Los voluntarios se lamentan de la falta de organización y de equipos sanitarios
Un grupo de 31 veteranos socorristas de diversas organizaciones y alrededor de noventa toneladas de ayuda humanitaria de España, con la coordinación de la Agencia Española de Cooperación (AECI), llegaron ayer a Perú para atender las necesidades de los afectados por el terremoto del pasado miércoles. El ministro de Salud peruano, Carlos Vallejo, ofreció al grupo de socorristas españoles «la mejor bienvenida a Perú» en la pista del aeropuerto de Pisco, la ciudad más golpeada por el terremoto. «Son socorristas, personal sanitario y, en general, especialistas en atender a las peticiones que nos han hecho las autoridades peruanas» para actuar en la zona donde ha ocurrido la catástrofe, dijo a Efe, en el mismo aeropuerto, el embajador de España en Perú, Julio Albi de la Cuesta. El responsable diplomático español explicó que, en otro avión que aterrizó poco después en el aeropuerto de Lima con alrededor de noventa toneladas de ayuda humanitaria, había «desde mantas y grupos electrógenos hasta tiendas de campaña, pastillas potabilizadoras y otros materiales necesarios en estas situaciones». Esto supone el mayor cargamento llegado hasta ahora a Perú desde una larga lista de países que han colaborado a paliar la desgracia de las decenas de miles de afectados en las provincias peruanas de Ica, Pisco, Chincha y Cañete. Sin embargo, los trabajos de rescate y ayuda humanitaria no han empezado de forma fácil y los médicos españoles se quejan de que no han podido iniciar su trabajo. «Nuestros equipos siguen en Lima», asegura la médico Ana Caravaca, de la organización Salvamento, Ayuda y Rescate. Los médicos tuvieron que pernoctar en el aeropuerto de Pisco sin sus sacos o tiendas de campaña. El presidente Alan García respondió en rueda de prensa que desconocía estos problemas y añadió que «cuando uno viene a ayudar no se queja mucho, ya que viene a ayudar». Primera visita insitucional El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, visitó ayer la zona devastada por el gran terremoto que arrasó la costa peruana, donde lanzó un mensaje de solidaridad. Se trata de la primera visita de un mandatario extranjero a la «zona cero» del sismo que alcanzó los 8 grados en la escala Richter. El presidente Alan García agradeció la respuesta colombiana y poco antes del arribo de Uribe dijo a la prensa en Pisco: «Si tuviéramos que hacer una especie de ránking de la solidaridad, el Gobierno colombiano estaría entre los primeros». El presidente colombiano vivió en tiempo real la última de las réplicas, a las 21.00 de ayer en la zona de Pisco, y de 4,5 grados en la escala de Richter. Un grupo de expertos españoles en labores de rescate desplazado a la ciudad peruana de Pisco, la más devastada por el terremoto del 15 de agosto, exigió más seguridad tras quedar atrapado en un tiroteo. En declaraciones a Efe, el jefe de la delegación la ONG catalana K-9, Pedro Frutos, explicó que el tiroteo ocurrió en la noche del sábado cuando buscaban, junto a sus perros, el cadáver de una mujer cerca del cementerio de Pisco. «No sé quién ni contra quién disparaban, sólo sé que las balas pegaban en las paredes donde estábamos», relató. Frutos agregó que el presidente peruano, Alan García, que se encontraba en la zona, les respondió ante sus preguntas que «el que tenga miedo que se marche».