Los incesantes saqueos y la alerta sanitaria sumen en el caos a Pisco
El uso de mascarillas se ha hecho obligatorio para los habitantes de Pisco, epicentro del fortísimo terremoto que asoló Perú, para prevenir epidemias originadas por los cuerpos en descomposición bajo los escombros, en unos momentos en que la población se queja de falta de agua. La destrucción del 80% de la ciudad, con cadáveres aún bajo los escombros de numerosos edificios y viviendas, impuso a las autoridades sanitarias la necesidad de distribución masiva de las máscaras entre los ciudadanos de todas las edades. El olor a cuerpos en descomposición invade algunas partes de la ciudad, en especial la zona céntrica, donde los bomberos coordinan las labores para remover los escombros, que se hacen en forma lenta y dramática. Basura en las esquinas Además, el panorama para los pobladores se complica con la acumulación de basura en las esquinas y el colapso del sistema de alcantarillado. También debido al polvo que cubre la ciudad por el derrumbe de las viviendas de adobe, el trabajo de la maquinaria pesada y el viento que por esta época afecta a este puerto. El Gobierno asegura que está tomando todas las precauciones para evitar las epidemias y se mantiene una alerta sanitaria ante la aparición de cualquier síntoma. No obstante, los pobladores se quejan por la lentitud en el reparto de agua que, según denuncian, no cubre las expectativas. Las denuncias de robos y asaltos en la zona más afectada por el terremoto de Perú han llevado a la Policía y las Fuerzas Armadas a establecer patrullas que vigilan la ciudad durante las 24 horas del día para evitar desmanes. «El objetivo es mantener el orden, ya que hay algunos que se quieren pasar de vivos», declaró un soldado de los casi 300 que la Infantería de Marina ha desplazado a la costa central peruana, epicentro del cataclismo. Junto a ellos están miembros del Ejército, unos 400, y de la Policía Nacional, que también ha multiplicado sus efectivos en el área. La policía opina que quizá se trata de gente que «tiene necesidades y, a lo mejor, no está muy informada de cómo está funcionando la ayuda, por lo que ha tomado esta opción».