Portugal estrena un código penal que afecta a la prisión para los sospechosos
Un nuevo código penal entra en vigor el sábado en Portugal que, entre las novedades como condenar la mutilación genital femenina, endurece el secreto judicial y altera la prisión preventiva de «arguidos» o sospechosos como los padres de Madeleine. Hasta ahora los «arguidos» ingresaban en la cárcel si estaban relacionados con delitos penados con tres años o más, pero la nueva norma suaviza esa condición y sólo irán a prisión en espera de juicio quienes puedan ser condenados al menos a cinco años. Teóricamente Kate y Gerry McCann, «arguidos» en el caso de la desaparición de su hija Madelein el pasado 3 de mayo en la costa sur de Portugal, no podrían ser ya recluidos en prisión preventiva aunque el juez de instrucción que lleva el caso acepte las sospechosas policiales sobre la pareja. Los delitos de los que por ahora se les considera sospechosos, según las filtraciones recogidas por la prensa, son la participación en la muerte accidental y el ocultamiento del cadáver de la niña, que están penados con condenas del orden de dos años y difícilmente podrían sumar cargos hasta llegar a los cinco. El nuevo código penal afecta también a aspectos polémicos del caso Madeleine, como el secreto de los asuntos judiciales, que ha sido ampliamente violado en las últimas semanas con las revelaciones de muchos medios de comunicación sobre supuestos detalles de la investigación. La nueva norma obliga a no revelar asuntos bajo secreto sumarial no sólo a quienes tienen relación directa con el proceso sino también a cualquiera que conozca datos.