Una gran redada en las ciudades de Catania, Messina y Nápoles concluye 3 años de investigación
Duro golpe al clan Santapaola con la detención de 27 de sus miembros
Mientras el tráfico de material nuclear involucra a la mafia calabresa y a ciertos miembros del Enea
La Policía italiana ha asestado un duro golpe al poderoso clan Santapaola de la mafia siciliana al detener a 27 de sus miembros, acusados de organizar las extorsiones a los empresarios de la zona. Fuentes policiales explicaron que la redada, en la que participaron unos 200 agentes y que han sido fruto de tres años de investigaciones, permitió el arresto masivo de miembros del clan Santapaola en las ciudades de Catania y Messina (en la isla de Sicilia) y en Nápoles (sur) y Génova (noroeste). Según las acusaciones, el clan de los Santapaola, además del tráfico de estupefacientes, controlaba el cobro del «pizzo» (impuesto mafioso) a los empresarios del sector de la construcción de la zona a partir de una «cantidad fija» del 2 por ciento del dinero que recibían al ganar la adjudicación de un contrato público. La operación se produce pocos días después del asesinato de Angelo Santapaola, primo del conocido jefe mafioso Benedetto «Nitto» Santapaola, encargado de controlar la provincia siciliana de Catania y encarcelado en 1993. La fiscalía cree que Angelo Santapaola, que era uno de los encargados de cobrar el «pizzo», fue asesinado por los mismos miembros de su clan al haber cometido actos de intimidación que habían llamado demasiado la atención de los medios de comunicación y la opinión pública. Una de las víctimas del clan Santapaola ha sido el empresario Andrea Vecchio, presidente provincial de la asociación de constructores de Catania, que ha recibido varias amenazas por oponerse a pagar el impuesto mafioso. El presidente de la Comisión parlamentaria Antimafia, Francesco Formigone, explicóque la operación demuestra los intentos de reorganizar la red de extorsiones en Sicilia. Tras las denuncias de los empresarios, la dirección en la isla de Sicilia (sur) de la patronal italiana Confindusria propuso que se expulse de la asociación a los empresarios que paguen a la mafia el «pizzo» Calabria y la energía nuclear Ocho ex dirigentes de la central que el Ente Nacional de Energía y Ambiente (ENEA) tiene en la sureña Rotondella (Matera) y dos supuestos miembros de la «Ndrangheta», la mafia calabresa, son investigados por un presunto tráfico de material nuclear con base en esa central. Esas diez personas, de las que se desconocen los nombres, están siendo investigadas por la Dirección Antimafia (DDA) de Potenza (sur de Italia), según fuentes judiciales citadas por el diario sureño «La Gazzetta del Mezzogiorno», que ha precisado que las investigaciones las coordina el fiscal Francesco Basentini. Según las fuentes, las investigaciones comenzaron después de que en 2005 un «arrepentido» (colaborador de la justicia) de la 'Ndrangheta, contara al semanario «L'Espresso» que barriles con material radiactivo habían sido enterrados en Ferrandina, localidad de la provincia de Matera, que hasta el momento no han sido localizados. También contó que otros barriles podrían haber sido transportados a Somalia y otros hundidos en el mar Jónico (sur de Italia) e incluso enviados a Irak en la época de Sadam Huseín. El diario «La Repúbblica» por su parte, asegura que los ochos están acusados de «producción clandestina de plutonio, tráfico de sustancias radiactivas y violación de las reglas para la custodia de materiales y escorias radiactivas». En una nota en la que el condicional es permanente, el diario romano cuenta que las investigaciones de la DDA dan un impulso «a diez años de misterios». Esos «misterios» los sintetiza en «barras de uranio desaparecidas, barcos de la 'Ndrangheta y de Cosa Nostra que durante años han arrojado barriles de escorias radiactivas en el mar, en Somalía y en Pisticci (cerca de Matera)».