El último gran plagio sobre el Che

El reportaje de la televisión alemana pone en duda la última foto del Che en vida
La que se considera como última imagen fotográfica con vida del revolucionario argentino Ernesto «Che» Guevara, tomada presuntamente tras su captura en Bolivia pocas horas antes de su ejecución, es probablemente falsa y se trata de un fotomontaje hecho por sus captores. A esa conclusión llega el documental alemán «Schnappschuss mit Che» (Instantánea con el Che), realizado por el reportero Wilfried Huismann, que se emitió ayer noche en la primera cadena de la televisión pública alemana ARD y en el que se trata de aclarar las últimas horas de vida del «Che». La conocida imagen muestra al revolucionario argentino con gesto huraño, pelo y barba revueltos, con las manos esposadas, posando frente a una choza de adobe entre sus captores, con el agente cubano de la CIA Félix Rodríguez a su derecha y tres soldados bolivianos a su izquierda. Huismann logra reunir y entrevistar juntos en su reportaje a Rodríguez y al ex guerrillero Daniel «Benigno» Alarcón, considerado el brazo derecho del «Che» y quienes, con el tiempo, parecen haberse convertido incluso en amigos. Igualmente aparecen en pantalla el piloto de helicóptero Jaime Niño de Guzmán, que transportó a Rodríguez hasta la pequeña localidad de La Higuera en la sierra boliviana, y Dino Brugioni, uno de los mayores expertos estadounidenses en fotografía. Crucial resulta la declaración del piloto del helicóptero, de quien se ha afirmado desde hace cuarenta años que es el autor de la fotografía que ilustra más de un libro de historia. «Esa foto nunca se hizo», afirma tajantemente Niño de Guzmán, quien asegura seguidamente que la imagen es una falsificación y que, durante el encuentro entre el «Che» y Rodríguez, el revolucionario argentino escupió en la cara a su captor y se negó en rotundo a dialogar con él. Su declaración contradice la versión del encuentro que hasta ahora había ofrecido Rodríguez, quien asegura que mantuvo una conversación en términos incluso amistosos. La posible falsedad de la imagen presuntamente tomada el 9 de octubre de 1967 es igualmente certificada por Brugioni, quien revela que la luz que ilumina al «Che» y a los soldados bolivianos es distinta y cae desde un punto diferente a la que ilumina a Rodríguez. El reportaje de Huismann, pone seriamente en entredicho la versión oficial sobre la captura del «Che» que hasta ahora había ofrecido el agente Félix Rodríguez y en la que éste insiste durante su entrevista en un local de París. Las dudas sobre su versión se las plantea también «Benigno» Alarcón, quien recuerda durante la cita en el mismo café parisino que Ernesto Guevara «nos inculcó día a día que un revolucionario no se rinde. Siempre decía que la última bala debe ser para uno mismo». Por ese motivo, Alarcón afirma que no puede creer que el «Che» dialogase amigablemente con sus captores, como asegura Rodríguez. Pese a ello, Alarcón mantiene una cierta amistad con Rodríguez, que se inició hace años cuando el veterano revolucionario buscó al antiguo agente de la CIA para conocer de primera mano el desarrollo de las últimas horas de Ernesto Guevara. «Benigno» Alarcón consiguió escapar del cerco que el ejército boliviano y recorrer en su huida 3.000 kilómetros por Sudamérica antes de encontrar refugio en Cuba.