El ministro del Interior reprocha a los pilotos que supieran lo que quería el Arca El presidente Deby cierra toda posibilidad a que los franceses salgan del país
El ministro del Interior de Chad, Ahmat Mahamat Bachir, reprochó a los dos pilotos españoles retenidos en el país africano haber estado al corriente de las intenciones de la asociación el Arca de Zoé, que pretendía sacar a más de un centenar de niños del país, y de haber falsificado documentos. El ministro criticó a los pilotos porque «sabían dónde iban y a quiénes se tenían que llevar», en alusión al centenar largo de niños que pretendía trasladar en el avión desde Chad a Francia. También cargó contra ellos porque «no dudaron en falsificar documentos», una acusación referida a un supuesto cambio de la matrícula del Boeing que ha sido desmentida por el abogado de Agustín Rey y Sergio Muñoz. El responsable chadiano mostró una disposición muy diferente hacia el sobrecargo español Daniel González, refiriéndose a González como «el mecánico», Ahmat Bachir dijo que espera que sea liberado rápidamente. El presidente del Chad, Idriss Deby, reiteró que el juicio por el caso de la ONG se hará en este país y cerró la puerta a que los franceses detenidos puedan responder ante los tribunales en su nación de origen. «No está planteado que la justicia chadiana se declare incompetente en este proceso», dijo Deby, en declaraciones difundidas por los medios locales de comunicación. Deby salió al paso de manifestaciones previas del presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien abrió la posibilidad de que los seis franceses que están detenidos en esta capital sean extraditados y juzgados en su país de origen. Al igual que Deby, el Abogado del Estado, Philippe Husseini, declaró a los periodistas que los acuerdos entre los dos países no permiten que el caso sea juzgado en Francia porque uno de sus artículos establece que no cabe extradición cuando el delito se ha cometido en todo o en parte del territorio del Estado requerido.