Proponen que la mujer de Putin sea su recambio al frente del Kremlin
Si Cristina Fernández de Kirchner ha conseguido reemplazar a su marido al frente del poder en Argentina y Hillary Clinton lleva también camino de ocupar otra vez la Casa Blanca, qué impedimento puede haber para que el presidente Vladímir Putin le ceda el relevo a su amada cónyuge. Así al menos piensa el colectivo denominado 'Mujeres de Vladivostok', la principal asociación feminista de esa ciudad rusa del Extremo Oriente. A través de un comunicado, Larisa Omelianchuk, líder de la agrupación, pide a Putin que designe candidata a la presidencia del país a su esposa Liudmila. La nota explica que la mayoría de los ciudadanos rusos desearían que fuera él quien se mantuviese en el Kremlin, pero, como la Constitución no permite a una misma persona conservar el poder más de tres mandatos seguidos, «Liudmila Pútina sería la mejor garantía de continuidad y estabilidad». En el llamamiento se subraya que la mujer de Putin «es una esposa ideal, capaz de realizar una incesante actividad social y de representar dignamente al país cuando acompaña al presidente en sus viajes al extranjero». Antigua azafata, Liudmila Pútina sabe hablar varios idiomas, aunque el español es el que mejor domina. Sin embargo, son muchos en Rusia los que piensan que Pútina no es una primera dama precisamente carismática. Se la considera taciturna y sin el don de gentes que tenían sus predecesoras, Raisa Gorbachova y Naina Yéltsina. El politólogo ruso, Igor Bunin, cree que «la imagen internacional de Rusia mejoraría notablemente si estuviera dirigida por una mujer». Sin embargo, a su colega Stanislav Beltkovski, le parece que mejor opción que la esposa de Putin sería Valentina Matviyenko, la actual alcaldesa de San Petersburgo. «Matviyenko también aseguraría la continuidad de la línea seguida por Putin, ya que pertenece a su equipo, y además acumula una enorme experiencia en los muchos años que lleva dedicada a la política». Argucia legal Nadie duda en Rusia que las elecciones presidenciales del próximo mes de marzo las ganará la persona que proponga Putin, sea quien sea. Pero el primer mandatario ruso podría tener otros planes. Él mismo ha dicho que «existen diversas variantes» para conseguir mantener su influencia una vez deje el cargo de presidente. El jueves fue creado en la ciudad rusa de Tver, al noroeste de Moscú, un movimiento para que Putin siga mandando en el país después de marzo. Ayer mismo, el presidente ruso se reunió con los principales dirigentes del partido 'Rusia Unida', cuya lista encabeza a las elecciones legislativas del próximo 2 de diciembre. «Para que todos nuestros planes no se ahoguen en la palabrería y el populismo hay que vencer en los comicios»