Organizaciones como la Osce y la Pace afirman «que las elecciones ni fueron libres, ni limpias»
Los observadores coinciden en que los comicios rusos no fueron democráticos

YURI KOCHETKO
Los observadores de la Asamblea Parlamentaria de la Osce y del Consejo de Europa (Pace), siempre muy prudentes y comedidos a la hora de hacer valoraciones sobre las elecciones que se han venido celebrando en Rusia desde la desintegración de la URSS, esta vez les ha sido imposible hacer un balance positivo. La condena ha sido unánime sobre la falta de democracia y libertad en las legislativas del domingo, en las que ha arrasado Rusia Unida, el partido del presidente Vládimir Putin. Saltaba a la vista y lo denunció desde el principio la oposición rusa, pero la constatación del hecho por parte de observadores avezados en la supervisión de comicios no deja ya lugar a dudas. «Las legislativas rusas no pueden ser calificadas de limpias, libres y democráticas, no han cumplido los estándares necesarios», declaró taxativo, Jesús López-Medel, relator de derechos humanos de la Osce y diputado del PP. Él ha sido unos de los 42 interventores enviados por la Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. Otros 40 observadores del Consejo de Europa (Pace) estuvieron también presentes durantes las votaciones. «Ha habido un severo control de los medios de comunicación por parte de las autoridades rusas. Han asfixiado las organizaciones sociales, limitado la acción de los partidos y presionado a los electores», sostiene López-Medel. Por su parte, Göran Lennmarker, presidente de la Asamblea Parlamentaria de la Osce dijo que el Estado y el partido Rusia Unida «se han fusionado en una misma cosa, lo que es inadmisible y constituye una violación de las normas internacionales». Según Lennmarker, «en Rusia no hay una separación real de poderes». «Democracia dirigida» Para Luc van den Brande, jefe de la misión de observadores del Pace, «en Rusia hay una democracia dirigida y dirigidas han estado las elecciones del domingo». Señaló además que «la democracia rusa es formal y cabe esperar que algún día se convierta en real». El balance de los comicios rusos efectuado por los observadores europeos, ya que no había entre ellos ningún estadounidense, ha suscitado «preocupación» en la Otan. El secretario general de la Alianza Atántica, Jaap de Hoop Scheffer coincide con los criterios expuestos por la Osce y el Consejo de Europa, haciendo hincapié además en la gravedad de que, durante la campaña electoral, se vulneraran derechos como el de expresión y reunión. El ex campeón de ajedrez, Gari Kaspárov, una de las víctimas de la arbitrariedad del poder ruso, corroboró en una rueda de prensa lo «sucias e injustas» que fueron las elecciones. No obstante, los más descontentos con los resultados del escrutinio son los comunistas, cuyo líder Guennadi Ziugánov habla ya de «movilizaciones masivas e impugnación» si la Comisión Electoral no admite a trámite las numerosas demandas que ha presentado por fraude. Putin, como es lógico, está que no cabe en sí de satisfacción. «Yo encabezaba la lista de Rusia Unida y, por supuesto, el resultado es una señal de confianza en mí», afirmó. La alcaldesa de San Petersburgo, Matviyenko, ha anunciado que Rusia Unida reunirá el día 17 de diciembre una conferencia para elegir al sucesor. de Putin.