«Deseamos que sean liberados todos y no sólo estos tres secuestrados»
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, confió en que las FARC liberen a los tres secuestrados que anunció el martes y agregó que esa guerrilla debería liberar a todos los rehenes «unilateral e incondicionalmente». «Que se dé la liberación», dijo Uribe sobre el anuncio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de que entregará a la ex candidata a vicepresidenta Clara Rojas, al hijo que estando secuestrada ésta tuvo con un rebelde, y a la ex diputada Consuelo Rodríguez de Perdomo. «Lo que deseamos es que las FARC entreguen unilateral e incondicionalmente esos secuestrados y no solamente a estas tres personas, sino a todos», manifestó el gobernante. Clara Rojas fue secuestrada junto con la candidata presidencial Ingrid Betancourt en febrero de 2002 en las selvas del Caquetá, en el suroeste del país, y a mediados de este año se supo que había tenido hace cerca de cuatro años un hijo llamado Emmanuel. El presidente Uribe manifestó que «Emmanuel fue concebido en el cautiverio, nació secuestrado, ha crecido secuestrado. Ojalá lo liberen». «Dios quiera que estos secuestrados estén pronto en el seno de sus familias», expresó Uribe. Reiteró que el gobierno cree que las FARC hicieron el anuncio como un gesto con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que mediaba desde agosto pasado en busca de la liberación de los secuestrados a petición del mismo Uribe, que la dio por terminada en noviembre. «Desde hace varias semanas hemos dicho que cualquier liberación de manera unilateral, de manera incondicional, por consideración al presidente de Venezuela, el gobierno colombiano le da la bienvenida», explicó. Insistió en que «lo importante es que los liberen», así quieran «hacerle ese gesto al presidente Chávez por identificación» con este mandatario. El jefe del Estado colombiano subrayó que la desmilitarización exigida por las FARC «no es necesaria para la liberación, es un atropello para la ciudadanía». Advirtió de que los dos municipios cuya desmilitarización reclaman las FARC, Florida y Pradera, situados en el departamento del Valle del Cauca, «forman como una especie de prolongación de Cali».