A menos de 24 horas, los «caucus» o asambleas se preparan para votar
La emigración, tema clave en la primera cita electoral de EE.UU.
En Iowa ya se palpa la tensión de los candidatos en el inicio del proceso hacia la Casa Blanca

Una joven seguidora de Hillary muestra un cartel publicitario
La política migratoria se ha convertido en una potente arma electoral, que jugará un papel clave en los «caucus» de hoy en el estado de Iowa, donde el fenómeno de la inmigración ilegal es motivo de preocupación. La lucha contra la inmigración ilegal es un tema recurrente en las campañas electorales, a sólo un día de las asambleas demócratas y republicanas en Iowa, conocidas como «caucus» y en las que los votantes elegirán al candidato presidencial de sus respectivos partidos. La reñida contienda se libra, prácticamente, entre los senadores Hillary Clinton, Barack Obama y el ex senador John Edwards, del lado demócrata, y entre los ex gobernadores Mitt Romney y Mike Huckabee, el ex alcalde Rudy Giuliani y el senador John McCain, del republicano. Según datos oficiales, hay alrededor de 112.000 inmigrantes hispanos en Iowa y unos 20.000 se mudaron allí en los últimos seis años, atraídos por los salarios en la industria avícola y cárnica del estado. Poco más de la mitad son indocumentados, según un estudio del Centro Hispano Pew de 2006, y el fenómeno de la inmigración ilegal asusta a la población de Iowa, en su mayoría blanca, y ahora sirve de abono en la contienda. Basta ver algunos de los anuncios y la propaganda política para entender que el tema es clave entre los aspirantes presidenciales republicanos, que proponen desde muros para combatir la porosidad de la frontera sur hasta la deportación masiva de los indocumentados. Los candidatos republicanos, ávidos de votos en los 99 condados de Iowa, han inundado los buzones, la radio y la televisión con advertencias sobre la invasión de los indocumentados y anuncios como uno en el que la bandera tricolor mexicana ondea sobre la de EEUU. Es un mensaje que aparentemente está calando en Iowa, donde el típico votante republicano es un hombre de raza blanca de entre 45 y 59 años, que vive en una zona rural y que comparte la ideología del conservadurismo. Entre esos votantes figura Randy Krukow, el alguacil de Spencer, una pequeña y bucólica ciudad fundada hace más de un siglo en el noroeste de Iowa, donde los inmigrantes eran inexistentes, pero ahora delatan su presencia con anuncios en español en tiendas de envío de remesas. Seis de los ocho presos en la cárcel de Spencer el mes pasado eran indocumentados acusados de narcotráfico y uso de documentos falsos, y el aumento de la inmigración ilegal es una tendencia que preocupa a republicanos como Krukow. Aunque reconoce que los inmigrantes, muchos de ellos indocumentados, son la columna vertebral de los mataderos y plantas procesadoras de carne y pollo en un estado rural como Iowa, Krukow está decidido a apoyar al candidato que prometa corregir el problema de los inmigrantes sin papeles.