Miles de peregrinos se infligieron cortes en la cabeza con espadas para recordar la muerte del imán
Al menos 71 personas mueren en Irak durante la celebración de la Ashura
Dos millones de chiíes se congregan en Kerbala para conmemorar la muerte del nieto de Mahoma

Imagen de algunos de los asesinados ayer a manos de facciones suníes musulmanas
Al menos 71 personas han perdido la vida en Irak en los enfrentamientos habidos con las fuerzas de seguridad desde que el viernes comenzaron las celebraciones de la festividad chií de la Ashura. Las autoridades iraquíes cifraron en dos millones el número de fieles que se congregaron en la ciudad santa de Kerbala para celebrar el final de los diez días que dura la Ashura, fiesta que conmemora la muerte del nieto de Mahoma, el imán Husein, hace 1.300 años. Presos de un intenso fervor religioso, miles de peregrinos se infligieron cortes en la cabeza con espadas para recordar la muerte del imán Husein, quien fue asesinado durante el califato suní por haber exigido la dirección política y espiritual de la comunidad musulmana. Este sangriento ritual, llamado 'tatbir', deja a los fieles cubiertos de sangre de la cabeza hasta el pecho y representa el momento culminante de los diez días de culto del gran duelo de la Ashura. De los 71 muertos, 53 de ellos pertenecían a la secta mesiánica 'Los fieles del Ejército del Mahdi', que se enfrentaron a las fuerzas del orden durante varias horas desde el viernes. Las refriegas acontecieron en Nasiriya y Basora, donde se registraron 29 y 42 muertos, respectivamente. En Basora, segunda ciudad del país, 60 adeptos de la secta fueron detenidos. Con todo, la situación volvió a la normalidad a las pocas horas. No ocurrió lo mismo en Nasiriya, donde tras los disparos esporádicos que interrumpieron la tranquilidad de la noche, la batalla se reanudó por la mañana con el despliegue de una operación de búsqueda llevada a cabo de forma conjunta por el Ejército y la policía iraquíes. En Nasiriya se contabilizaron 55 policías heridos. Las fuerzas de seguridad rastrearon varios edificios en el barrio de Al Salhiya, donde se habían refugiado los miembros de la secta. «Los fieles del Ejército del Mahdi» esperan el regreso a la Tierra del Imán Mahdi, el duodécimo imán de los chiíes, desaparecido en el siglo VIII y llamado a restablecer la paz y la justicia. Su jefe espiritual, Ahmed al Hassani al Yamani, se proclama «embajador» de Mahdi. Grupo marginal Para el Gobierno iraquí, los secuaces de la secta constituyen un «grupo marginal que con el pretexto de la religión» trata de socavar la estabilidad de la provincias del sur del país. Kerbala, donde 20.000 policías velaban por la seguridad, fue invadida días antes por multitudes de hombres y mujeres vestidos de negro que pretendían acercarse al mausoleo donde se encuentran los restos del imán Husein. Alrededor de las mezquitas del imán Husein y su hermanastro Abbas redoblaron los tambores y sonaron las trompetas para anunciar el comienzo de una jornada de procesiones.