Las elecciones de Hesse y Sajonia anuncian el girohacia la izquierda
Durante tres semanas, la campaña electoral en el estado de Hesse polarizó al país y envenenó la convivencia política en el seno del gobierno de Gran Coalición, pero la canciller Angela Merkel apoyó con todo el peso de su cargo la candidatura de Roland Koch, quien utilizó un peligroso discurso populista de derecha para cazar votos en las mayorías silenciosas del estado. El desastre electoral que vivió Koch el domingo pasado, dejó en evidencia que los temas xenófobos ya no sirven para ganar elecciones en Alemania, mientras que el ingreso del partido La Izquierda en los parlamentos regionales de Baja Sajonia y Hesse, un territorio que parecía inmune a los cantos de sirena de los abanderados de la ultraizquierda, mostró que la primera potencia económica de Europa comenzó girar lentamente hacia la izquierda. Los resultados en Hesse y Baja Sajonia revelaron que la política conservadora de reformas económicas y ley y orden no convencen al electorado clásico de la CDU. En cambio, el partido Socialdemócrata logró un importante éxito parcial en Hesse gracias a una campaña centrada en los temas clásicos del partido como la justicia social y atención a la educación y la ecología. La CDU perdió doce puntos en Hesse y seis en Baja Sajonia y aunque Merkel dejó saber que el gran perdedor de la jornada electoral del domingo, Roland Koch, tiene todo el derecho a formar un nuevo gobierno en el estado, la canciller prefirió citar como ejemplo a seguir la campaña que llevó a cabo Christian Wullf, el candidato de la CDU que defendió con éxito su cargo como primer ministro de Baja Sajonia.