Los arrestados pertenecían a una empresa contratada para realizar trabajos en la central
Detienen a dos hombres con un explosivo junto a una nuclear de Suecia
Las autoridades destacan la eficacia de los controles para detectar el incidente

Controles policiales a la entrada de la central tras el incidente
La policía del condado de Kalmar (sur de Suecia) levantó ayer a media tarde el cerco de seguridad de 300 metros junto a la entrada a la central nuclear de Oskarshamn, donde por la mañana se detectó una bolsa con huellas de explosivos, mientras artificieros inspeccionaban el interior del recinto. La bolsa fue trasladada a los laboratorios policiales para averiguar si, como se sospechó en un primer momento, la sustancia de las huellas es triperóxido de triacetona (TATP), usada con frecuencia en atentados terroristas. Dos personas de más de 50 años que trabajaban desde hace días en la central, contratadas por una firma externa para realizar tareas de mantenimiento, permanecen detenidas, acusadas de sabotaje, informó la policía. Una de ellas es un soldador, propietario de la bolsa, en la que no se encontraron materiales ilegales, y que fue llevado ayer por la mañana a la comisaría de Oskarshamn para ser interrogado. Horas después la fiscalía levantó la acusación contra él y un compañero suyo. Los detenidos no han confesado el delito de que se les acusa y se han negado a recurrir a un abogado, según la policía sueca, que ha interrogado a más personas en relación con el caso. Artificieros de la policía de Malmö, localidad cercana a Oskarshamn, inspeccionaron desde las 16.00 hora local en busca de explosivos los lugares de la central a los que los individuos han tenido acceso en los días que han trabajado en ella. Un portavoz de la central comunicó que la tarea de los artificieros, acompañados por dos grupos de perros, puede demorarse hasta hoy, jueves, por la mañana. Los dos reactores de la central -un tercero permanece parado desde hace semanas- han funcionado con normalidad durante todo el día, y sólo un edificio próximo a la entrada, con un centenar de trabajadores, fue evacuado. Las autoridades suecas han descartado aumentar las medidas de seguridad en el resto de centrales nucleares del país. Antes de conocerse las órdenes de detención, el consorcio energético alemán E.ON, que cogestiona la central con la compañía finlandesa Fortum, había restado importancia al suceso y calificado de exagerada la información sobre una alarma de bomba. Un portavoz de E.ON dijo en Alemania que la forma en que se ha tratado el incidente demuestra que el sistema de seguridad de la central «funciona plenamente». El ministro de Medio Ambiente sueco, Andreas Carlgren, resaltó la rapidez con que actuaron los servicios de seguridad de la central, si bien reconoció que el incidente demuestra lo «frágil» que estas instalaciones pueden resultar ante los intentos de sabotaje.