| Crónica | Tanto en demócratas como en republicanos |
Religión y daños colaterales
Como ya le sucedió antes a Obama, a McCain acaban de estallarle en la cara las consecuencias de buscar apoyos en los pastores con i deas explosivas, el telepredicador John Hagee es otro eje
La mezcla de religión y política característica de la vida pública de EE.UU. acaba de estallarle en la cara a John McCain, que afronta, como ya lo hiciera Barack Obama, las consecuencias de asociarse con pastores con ideas explosivas. McCain está a la defensiva por unos comentarios sobre los judíos de John Hagee, un telepredicador cuyas palabras escuchan los 19.000 miembros de su mega-iglesia en Texas y son trasmitidas por televisión y radio a todo el mundo. Con ese alcance, no es de extrañar que McCain compitiera por su respaldo con otros aspirantes a la candidatura republicana, especialmente dado que el senador es visto con desconfianza por los conservadores evangélicos, que apoyaron en masa a su rival Mike Huckabee. En febrero McCain estrechó la mano de Hagee, compareció con él frente a la prensa, lo alabó, y recibió su respaldo. Desde entonces han circulado en internet algunos extractos de los sermones de Hagee, para pesar de McCain. Husmear en los vínculos de los candidatos es una afición muy popular en Washington, pero en el caso de Hagee los escritores de blog, periodistas y rivales políticos tuvieron que esforzarse poco, pues el reverendo siempre hizo públicas sus opiniones con megáfono. El tele-evangelista ha dicho, por ejemplo, que el huracán Katrina, que arrasó Nueva Orleans en 2005, fue un castigo divino por la homosexualidad, y también ha acusado a la Iglesia Católica de ayudar a Adolf Hitler a exterminar judíos. La gota que ha colmado el vaso ha sido un sermón en el que Hagee citaba pasajes bíblicos para demostrar que Dios envió a Hitler, «el cazador», para forzar a los judíos a volver a la Tierra Prometida. Sin embargo, la sugerencia de que el Holocausto fue dirigido por Dios fue demasiado para la campaña de McCain. El republicano dijo en un comunicado el jueves que «esas declaraciones y otras (de Hagee) son profundamente ofensivas y no se pueden defender». «No las conocía antes de que el reverendo Hagee me diera su apoyo y creo que debo rechazar también su respaldo», añadió. Hagee divulgó una declaración por escrito casi simultánea a la del candidato, en la que se quejó de que se habían tergiversado sus puntos de vista y en la que retiró su respaldo a McCain. No es el único tele-evangelista cuyo apoyo se ha vuelto tóxico para el senador republicano.