EE.UU. y Japón abordan el asunto de los ciudadanos japoneses secuestrados por Corea del Norte
Bush exige que se verifique la declaración nuclear norcoreana
Las conversaciones sobre la desnuclearización podrían retomarse a partir del viernes México y Br
Bush, afirmó ayer que la reciente declaración nuclear norcoreana es un «paso positivo» hacia la desnuclearización pero requiere «una verificación firme» y son necesarias más medidas. Bush hizo esta afirmación en una rueda de prensa junto al primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, con quien se reunió ayer por espacio de una hora tras su llegada a la isla japonesa de Hokkaido para participar en la cumbre anual del Grupo de los Ocho que se inaugura mañana. Ambos trataron, entre otros asuntos, de los próximos pasos a dar en el proceso de desnuclearización de Corea del Norte, que según EE.UU. atraviesa por «un punto de inflexión» después de que el régimen de Pyongyang haya entregado su esperada declaración de actividades atómicas. En su rueda de prensa, el presidente de EE.UU. indicó que Pyongyang «ha entregado su declaración, ha hecho volar la torre de refrigeración de su reactor nuclear en Yongbyon». «Todo ello son pasos positivos, pero son necesarios aún más pasos», reclamó Bush. Las conversaciones a seis bandas sobre la desnuclearización, estancadas a la espera de que Pyongyang entregara su declaración, podrían retomarse a partir del próximo día 11 en Pekín, según afirmó un alto funcionario estadounidense. En esas conversaciones participan EE.UU, Japón, China, Rusia y las dos Coreas. Entre algunas de las cosas pendientes de resolver en el proceso se encuentra cómo verificar el listado nuclear que ha proporcionado Corea del Norte o cómo comprobar que se ha retirado todo el combustible del reactor de Yongbyon, cuya torre de refrigeración el régimen de Kim Jong Il destruyó la semana pasada. Bush y Fukuda abordaron también el asunto, muy sensible en Japón, de los ciudadanos japoneses secuestrados por Corea del Norte en los años setenta para que sirvieran de adiestradores en las costumbres y el lenguaje nipón. Japón teme que se hagan demasiadas concesiones a Corea del Norte y aquellos rehenes queden de lado. Bush asegura que no va a ser así y seguirán los esfuerzos por aclarar el paradero de esos ciudadanos.