FILIPINAS La cumbre concluye con una macroreunión con los países emergentes | Crónica | Disgusto en El Elíseo |
La ONU y la CE envían expertos para evitar una fuga de pesticidas India y China evitan implicarse en la meta del G8 para el 2050 El embarazo de Carla
Sólo Australia, Corea del Sur e Indonesia mostraron su apoyo al objetivo marcado por los Ocho La primera dama francesa, madre ya de
Los presidentes de China, Hu Jintao, e India, Manmohan Singh en el G8
La Comisión Europea y la ONU han desplegado ayer un equipo de expertos, a petición de las autoridades de Filipinas, para evaluar el estado del ferry naufragado hace tres semanas a causa de un tifón, que contenía una importante carga de un material tóxico. La misión, que se compone de un químico marino, un toxicólogo y un experto en protección civil, permanecerá una semana en la zona para proporcionar una visión general de la situación. | efe Los países emergentes evitaron ayer comprometerse con la vaga meta del G8 para reducir a la mitad en 2050 las emisiones de dióxido de carbono, durante una reunión en la que 16 economías avanzadas sólo apostaron por «recortes profundos». Tras tres intensos días, la cumbre de los países ricos concluyó en Hokkaido (Japón) con una macroreunión con los líderes de las naciones emergentes China, México, India, Brasil y Sudáfrica, además de Indonesia, Australia y Corea del Sur, que en total emiten más del 80 por ciento del CO2 mundial. Durante la llamada Reunión de las Mayores Economías, foro auspiciado por EE.UU. que tendrá continuidad en la próxima cumbre de Italia, los 16 países se comprometieron a «recortes profundos» de las emisiones globales, aunque sin concretar fechas o porcentajes, y a cerrar un acuerdo post-Kioto a finales de 2009. Las naciones desarrolladas -EE.UU., Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Canadá, Japón y Rusia- señalaron que marcarán metas de reducción a medio plazo, en 2020 o 2030, mientras los países en desarrollo «atajarán el aumento de las emisiones futuras», según el comunicado conjunto emitido al término de la reunión. «La posibilidad de conseguir logros a largo plazo dependerá de tecnologías innovadoras, asequibles y más avanzadas, y de prácticas que transformen la forma en que vivimos, producimos y usamos energía», coinciden esas 16 naciones. Pero sólo Australia, Corea del Sur e Indonesia mostraron expresamente su apoyo al objetivo marcado el martes por el G8 para recortar a la mitad la emisión de gases en 2050, admitió Kasuo Kodama, portavoz del Ministerio japonés de Exteriores. El portavoz nipón dijo que en el encuentro «un líder» dejó clasro que su país todavía está desarrollándose y mucha gente sigue en la pobreza, en aparente referencia al presidente chino, Hu Jintao. Por su parte, el primer ministro indio, Manmohan Singh, resaltó durante la cumbre de Japón que su país «no puede, en este momento, considerar restricciones cuantitativas en nuestras emisiones», en declaraciones a periodistas de su país. China es tras Estados Unidos el segundo emisor mundial de gases que provocan el efecto invernadero, con el 18,5 por ciento del total, y la India es la cuarta nación contaminante aunque a bastante distancia, con el 5 por ciento. «Nadie puede pedir a los países en desarrollo que sacrifiquen su crecimiento, la cuestión es encontrar la forma de compatibilizar la reducción de gases contaminantes con el crecimiento», indicó ayer la Presidencia japonesa. La primera dama de Francia, cantante y ex modelo, Carla Bruni asegura que «desgraciadamente no» está embarazada aunque «adoraría estarlo», en una entrevista en la que también se declara de izquierdas y se dice habituada a los cambios en su vida. «Yo misma me planteo si mi vientre ha engordado, porque todo el mundo me hace esa pregunta», dice la cantante de 40 años en una entrevista concedida al semanario «VSD» como parte de la promoción de su tercer álbum, titulado «Comme si de rien n'était» (Como si nada), que saldrá a la venta este viernes. Es difícil responder a la pregunta de si llegará el presidencial retoño, explica la cantante, que recuerda que es más complicado quedarse embarazada «a los 40 años que a los 25». Madre ya de un hijo, que concibió en el 2001 con el filósofo Raphaël Enthoven, de quien se separó en el 2005, Bruni afirma que tiene una «gran capacidad de adaptación e incluso una apetencia por ello». «He cambiado de vida muchas veces» dice la ex modelo nacida en Turin en 1967. «En el caso de mi matrimonio con Nicolas (Sarkozy), era un deseo; cuando salí de Italia fue más un desgarro», ya que a la edad de 6 años se trasladó con su familia a Francia, lo que le supuso cambiar de idioma, de amigos y de casa. En ese momento, llegó a considerar el cambio como algo habitual, explica Bruni. Cambios que esta mujer fatal ha vivido en el terreno sentimental, en el que se le conocen amores con hombres de variopinto calado y bagaje.