El Solitario niega los cargos por intento de atraco y se encara con la prensa y la policía
Jaime Giménez Arbe, «El Solitario», negó ayer los principales cargos en su contra ante el tribunal portugués que le juzga por intento de atraco y, tras lograr que le quitaran las esposas, se encaró con la Policía y la prensa. Condenado ya en España a 47 años de cárcel por el asesinato de dos guardias civiles en uno de los 30 atracos que se le imputan, el Solitario compareció ayer por segunda vez ante el tribunal de Figueira da Foz, localidad a 190 kilómetros al norte de Lisboa donde fue capturado el 23 de julio de 2007 ante el banco que se disponía a robar. En la vista de ayer, que sigue a la celebrada el pasado 28 de octubre, declararon dos de los policías lusos presentes en la operación conjunta con las autoridades españolas que acabó con la larga carrera delictiva de Giménez Arbe. Pistolas y cargadores En las poco más de dos horas que duró la vista, el acusado pudo replicar varias veces y los agentes sostuvieron que se resistió al arresto y que llevaba encima, además de dos pistolas, un subfusil de gran potencia listo para disparar y con cuatro cargadores. El tribunal, que convocó una nueva sesión para el próximo día 26, accedió a dos peticiones de El Solitario y su abogada para que le quitaran las esposas, las cuales dejaron marcas en sus muñecas en la vista anterior, y para que se investigue si existen más vídeos policiales de su captura, además de los mostrados ayer.