El Tribunal Constitucional disuelve el partido en el poder y prohíbe a Wongsawat ejercer la política
El primer ministro tailandés deja el Gobierno y la oposición se retira
Los partidarios del ejecutivo saliente califican la situación de «golpe de Estado encubierto»

Manifestantes antigubernamentales celebran en el aeropuerto de Suvarnabhumi la decisión del tribunal
colpisa/afp | bangkok
La crisis tailandesa sufrió un vuelco ayer con la salida del primer ministro, forzado por la justicia, y el posterior anuncio de la oposición del final del bloqueo de los aeropuertos de la capital, lo que permitirá a decenas de miles de extranjeros regresar a sus países. El giro se dio después de que el Tribunal Constitucional ordenó este martes la disolución del partido en el poder y de dos de sus socios de coalición, así como prohibir al primer ministro, Somchai Wongsawat, el ejercicio de la política durante cinco años.
Tras conocer el veredicto, la oposición agrupada en la Alianza del Pueblo para la Democracia (PAD) consideró un triunfo el fallo y anunció que pondrá fin a todas las manifestaciones en Bangkok a partir de hoy a las 10.00 horas, según el fundador del movimiento Sondhi Limthongkul.
«La Alianza del Pueblo por la Democracia acordó cesar las protestas tras una campaña ininterrumpida de 192 días. Hemos logrado la victoria y alcanzado nuestros objetivos», dijo Sondhi Limthongkul, leyendo un comunicado ante los periodistas.
El PAD pedía la renuncia de Wongsawat, al que consideran un títere de su cuñado y ex primer ministro Thaksin Shinawatra, derrocado por un golpe de Estado en 2006.
Los seguidores del PAD ocupan desde hace una semana los dos principales aeropuertos civiles de Bangkok (Suvarnabhumi y Don Mueang), impidiendo viajar a más de 350.000 personas, la mayoría turistas extranjeros que quedaron bloqueados.
El bloqueo de los aeropuertos ha provocado pérdidas millonaria a la industria turística, una de las principales fuentes de ingresos de Tailandia.
La oposición y la autoridad aeroportuaria de Tailandia (AOT) alcanzaron un acuerdo el martes para reanudar rápidamente el tráfico aéreo en el aeropuerto internacional de Bangkok, Suvarnabhumi (vuelos internacionales).
El presidente de la autoridad aeroportuaria, Vudhihaandhu Vichairatama al anunciar el acuerdo dijo que un primer vuelo podría partir «en las próximas 24 horas si no hay problemas técnicos».
Más problemas
Pese a estos avances, la situación está lejos de resolverse. Poco después de las 21.00 horas, unos 7.000 partidarios del gobierno saliente (vestidos de rojo para diferenciarse de los opositores, que visten de amarillo) se concentraron en Bangkok para protestar contra la decisión judicial que califican la situación como un «golpe de Estado encubierto».
Tras conocer el fallo, el Partido del Poder del Pueblo (PPP, en el poder) anunció que sus miembros que no fueron castigados se reagruparán bajo un nuevo nombre y propondrán un nuevo primer ministro.
El fundador del movimiento opositor amenazó con nuevas manifestaciones si se produce un eventual regreso al poder de los partidarios de Thaksin.
«El PAD está dispuesto a volver a la calle si gente del régimen de Thaksin vuelve (al poder) o si un gobierno cualquiera trata de enmendar la Constitución o de recortar los poderes de la monarquía», advirtió Sondhi.
La última Constitución tailandesa fue adoptada en agosto de 2007 bajo el impulso de los militares que, un año antes, dieron un golpe de Estado para derrocar a Thaksin, al que acusaban de corrupción.
El ex primer ministro vive actualmente en el exilio.
Los analistas temen que la situación degenere en nuevos enfrentamientos entre partidarios y opositores al gobierno saliente y se espera con interés el mensaje que dirigirá a la nación el rey Bhumibol Adulyadej, mañana, con motivo de su cumpleaños.
Desde que estalló la crisis en agosto, siete personas murieron y varios centenares resultaron heridas en enfrentamientos entre ambos bandos. También murieron en los últimos días cuatro extranjeros (dos canadienses, un holandés y un húngaro) en accidentes de la circulación, cuando trataban de llegar al sur del país para tomar vuelos de regreso a sus países.