El primer ministro británico rinde homejane en Kabul a los soldados que mató el chico de 13 años
Brown condena a los talibanes por usar a un niño en un ataque suicida
Son 132 los militares del Reino Unido fallecidos en el país asiático desde finales del 2001

El primer ministro británico, Gordon Brown, junto al presidente afgano, Hamid Karzai
efe | londres
El primer ministro británico, Gordon Brown, condenó ayer a los talibanes por utilizar a un niño de 13 años para perpetrar un atentado suicida contra las fuerzas del Reino Unido en el sur de Afganistán.
Durante una visita sorpresa a los soldados británicos en Camp Bastion, principal base militar del Reino Unido, Brown rindió tributo a los cuatro soldados de su país que murieron el viernes, a causa de la explosión de dos artefactos en el sur de Afganistán.
«Es terrible que los talibanes debieran utilizar a un niño de 13 años como terrorista suicida para matar a algunas de nuestras tropas británicas. Estoy con las familias y con los amigos de los fallecidos», afirmó el jefe del Gobierno británico.
Dijo que la opinión pública se sentirá ofendida por este ataque, «no sólo en el Reino Unido, sino en todo el mundo».
«Estos hombres nunca serán olvidados por lo que han conseguido en nombre de nuestro país. Estamos más seguros en el Reino Unido, la población británica está más segura por lo que hacéis, vigilando a los talibanes, operando en la línea de frente contra ellos, asegurando que no avanzan más», resaltó Brown.
Un soldado del Comando 45 de los Royal Marines británicos perdió ayer la vida tras resultar herido por la explosión de un artefacto durante unas tareas de vigilancia en el área de Sangin, en la provincia de Helmand (sur).
Más muertes
Poco después, en otra explosión, también en Sangin, tres militares -”dos del Comando 45 y otro del Regimiento de Logística-” perdieron la vida mientras tomaban parte en unas operaciones de rutina contra las fuerzas enemigas en la zona, según Defensa.
De estos tres, uno murió en el acto, otro perdió la vida a causa de las heridas y antes de que pudiera ser llevado a un centro sanitario, mientras que el tercero falleció en el hospital militar británico de Camp Bastion, en el sur de Afganistán. Con estas cuatro muertes, asciende a 132 el número de uniformados británicos fallecidos en Afganistán desde el comienzo de las operaciones aliadas a finales del 2001. Las 8.100 tropas británicas que están actualmente en Afganistán han sido reforzadas esta semana con otros 300 efectivos.