El presidente hizo hincapié en infraestructuras, educación, sanidad y energía como pilares principales
Obama apuesta por la innovación en la firma de su plan económico
Las deducciones fiscales a partir de primavera, la gran apuesta para revitalizar el consumo

Obama, junto a Joe Biden, firma el plan de estímulo económico
nueva york
Arropado por una entusiasta audiencia, Obama regresó a Denver, la ciudad donde obtuvo la nominación para la presidencia, para firmar el ansiado plan de estímulo económico con el que pretende sacar al país de la crisis y de paso revitalizar los pilares que sustentan a la todavía economía más potente del planeta. Infraestructuras, educación sanidad, energía. A estos cuatro capítulos dedicó los pasajes más sonoros de su discurso, equiparable en cuanto al tono y las pretensiones al pronunciado por Franklyn Roosevelt cuando lanzó al país su famoso New Deal para combatir la Gran Depresión. «Vamos a realizar la mayor inversión en obras públicas desde los tiempos de Roosevelt», anunció el presidente. Además de autopistas y puentes, apostó por desarrollar el ferrocarril como el gran medio del siglo XXI en el que EE UU está bastante retrasada en relación a Europa.
Más refuerzos
Con los mismos aires innovadores se refirió al esfuerzo que se va a realizar en materia energética para que las fuentes de producción alternativas a los combustibles fósiles «se dupliquen en los próximos tres años».
Pero, ¿con qué rapidez se notarán los estadounidenses el plan de estimulo económico? ¿Quiénes se beneficiarán más? Obama presume de que todos los sectores de la sociedad notarán los efectos benéficos de los 787.000 millones de dólares -”610.600 millones de euros-”. La creación de puestos de trabajo directos es el gran objetivo de la medida, ya sea por la vía de los efectos benéficos que pueda reportar el aumento del consumo o por la puesta en marcha de las innumerables obras públicas que las diferentes administraciones podrán abordar a partir de ahora. En total, la Casa Blanca prevé que el plan ayudará a crear, o a evitar que se destruyan, tres millones y medio de puestos de trabajo.
El gobierno confía en que la gran partida del paquete -”92.220 millones de euros-” destinada a deducciones fiscales para el 95% de los estadounidenses servirá para que cada contribuyente disponga de 8 dólares semanales adicionales en sus salarios, una cantidad que, según sus previsiones, estimulará el consumo y con ello ayudará a sacar al país de la crisis.
Las deducciones fiscales, según la promesa de Obama, proporcionarán hasta 400 dólares a cada trabajador y 800 dólares a las parejas que hagan la declaración conjunta. El crédito se aplicará a las personas con ingresos por debajo de los 75.000 dólares al año o parejas que ganen hasta 150.000. Los que ganen por encima de esas cantidades también notarán los descuentos en sus salarios aunque los porcentajes se reducirán proporcionalmente al incremento de los ingresos. Los trabajadores empezarán a notar los primeros pagos esta primavera.